sábado, 29 de marzo de 2014

La derecha latinoamericana plantea nuevas amenazas

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La derecha latinoamericana plantea nuevas amenazas

Año 7. Edición número 306. Domingo 30 de Marzo de 2014


Nuevos métodos. El presidente Cartes representa cabalmente las nuevas tendencias de la derecha. (TELAM)//Ataque. En Venezuela, el diirigente Leopoldo López fue detenido por su actividad provocadora.

La reacción oscila entre partidos tradicionales y fuerzas conservadoras que quedan pendientes de un retorno neoliberal.

La derecha latinoamericana muestra su cara más rabiosa en las calles de Caracas, donde avanza contra la democracia de las mayorías populares, resistiendo sus políticas redistributivas al considerarlas como una demagogia populista, obviamente sin oponerse a las acciones estatales a favor del capital. En la región, en tanto que no pueden volver al poder por las urnas, impulsan acciones para debilitar y poner en crisis a los gobiernos y reemplazarlos con ciertos vestigios institucionales, porque se dicen republicanos, claro. Así intentaron hacer un golpe sin éxito en Venezuela en abril de 2002 y hoy vuelven al acecho contra el presidente Maduro, a meses de haber perdido unas elecciones. Sin embargo, avanzaron en otros países como Honduras y Paraguay. En el caso hondureño, el gobierno de Manuel Zelaya, electo en 2006, fue interpelado por adherir a la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA) y querer avanzar en una reforma constitucional. La derecha tuvo la excusa para arremeter contra su administración y se alzó del poder en junio de 2009, para luego legitimar el golpe institucional, que ellos lo llamaron “sustitución constitucional”, a través de elecciones en noviembre de ese año. Algo parecido sucedió con el caso paraguayo, donde el Senado de ese país acusó al presidente Fernando Lugo de “mal desempeño en sus funciones” y lo expulsó de su cargo en 2012, que tras vicisitudes el Partido Colorado volvió al poder en las elecciones del año siguiente.
Las opciones golpistas devienen de la profunda crisis política que sufrió la derecha latinoamericana, luego de haber gobernado gran parte del continente durante décadas a través de dictaduras militares y gobiernos neoliberales, donde primaron la exclusión social y la dependencia económica, generando una deslegitimación popular. Así, la oleada neoliberal en América latina provocó un doble efecto, por un lado el triunfo de nuevas expresiones políticas y por otro la reconfiguración de los sistemas de partidos por la debilidad de la derecha. Es que la llegada de gobiernos populares a la región redefinió el escenario político y el rol de la oposición en los países latinoamericanos, donde la derecha oscila entre partidos tradicionales y fuerzas conservadoras que quedan pendientes de un reflujo neoliberal. Y es que la derecha no es un bloque homogéneo, en sus filas coexisten sectores conservadores y reaccionarios que rechazan avances progresistas en la región, como el matrimonio igualitario o el aborto, con fuerzas liberales y republicanas que se oponen a las políticas redistributivas de los gobiernos populares. A su vez, la articulación de estos grupos converge en buscar apoyos en los Estados Unidos, como marco de alianza estratégica para el continente, contra los esquemas regionales centrados en América Latina, como Mercosur, Unasur o la Celac. Así, la derecha queda bien expresada en quienes salen a impulsar la caída de Maduro en Venezuela y se posicionan contra las experiencias populares en la región.
En los países donde la derecha mantiene el poder, ésta intenta sostener propuestas en alianza a los Estados Unidos bajo el esquema de la “Alianza del Pacífico” impulsada por Colombia, México, Perú y Chile, para contraponer las articulaciones latinoamericanistas expresadas en el Mercosur y la Unasur. Sin embargo, solo en Colombia la derecha logra mantener una cierta hegemonía con la presidencia de Juan Manuel Santos del Partido Social de la Unidad Nacional (Partido de la U) en coalición parlamentaria con sectores liberales y conservadores. En tanto que en el caso mexicano, gobierna hoy una derecha a través de una fuerza tradicional, el PRI (Partido Revolucionario Institucional), encabezado por Enrique Peña Nieto que reemplazó al desgastado gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, cerrando el ciclo abierto por Vicente Fox en el año 2000 de gestiones del PAN (Partido Acción Nacional). Sin embargo, la vuelta del PRI mantiene alineamientos con Estados Unidos, más allá de acercamientos hacia América latina, expresadas en su participación en la Celac. Por su parte, en Perú el gobierno de Ollanta Humala decepcionó a las expectativas que había generado su victoria ante Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori, que expresaba un regreso del neoliberalismo al país, sin embargo, el nacionalismo de Humala no se contrapuso a los lineamientos norteamericanos, lo que provoca que hoy esté nuevamente en el candelero el legendario candidato de la socialdemocracia peruana Alan García como posible candidato a enfrentar a Keiko Fujimori. En tanto que en Chile, la derecha no resistió más que un gobierno y Sebastián Piñera se retiró sin gloria de la gestión, dejando la administración a Michelle Bachelet para un mandato con desafíos de cambios.
La impopularidad de las gestiones de derecha en Colombia, México y Perú se contrapone a los apoyos que están recibiendo los gobiernos populares en otros países. Solo si tomamos aquellos países que este año tuvieron elecciones podemos ver que la derecha no logra recuperar apoyo electoral e incluso los pierde, como es el caso de Costa Rica, donde el tradicional PNL (Partido de la Liberación Nacional) perdió el 2 de febrero la primera vuelta y ante la renuncia de su candidato, Johnny Araya, se estaría consagrado como presidente Luis Guillermo Solís Rivera, del PAC (Partido Acción Ciudadana), el próximo 6 de abril. A su vez, en El Salvador el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) logró derrotar a la tradicional Arena (Alianza Republicana Nacionalista), ante un escenario altamente polarizado el pasado 9 de marzo.
Los cambios de tendencia parecen reforzarse en Centroamérica; de hecho, la próxima contienda será en Panamá, donde las elecciones del 4 de mayo podrían consagrar como presidente al socialdemócrata Juan Carlos Navarro, del Partido Revolucionario Democrático (PRD), contra el candidato José Domingo Arias, del oficialista Cambio Democrático (CD). Y si bien el centrista PLD (Partido de la Liberación Dominicana) gobierna en ese país, es una fuerza moderada que participa del Foro de San Pablo. En tanto que en Puerto Rico, la derecha se dirime entre mantenerse como Estado Libre de EE.UU. (Partido Popular Democrático) o la directa anexión (Partido Nuevo Progresista), aunque es un escenario marginal en el espectro latinoamericano.
Posteriormente, acontecerán elecciones decisivas en Brasil, Uruguay Bolivia. En el caso brasileño, la derecha está probando la estrategia de siempre, posicionar un candidato alternativo, generalmente algún desprendimiento del gobierno del Partido de los Trabajadores (PT), en este caso es su ex aliado Partido Socialista Brasileño (PSB) que junto a Red (partido de la ex candidata Marina Silva, que había obtenido un 17% en las elecciones de 2010) busca ocupar un espacio importante en el electorado, lo que obligaría a buscar un ballottage.
Si bien el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) buscarían estar en la segunda vuelta con la postulación de Aecio Neves (nieto del legendario Tancredo Neves), lo cierto es que los sectores de derecha no ven con mala cara la elección de Eduardo Campos del PSB. Cabe destacar también que el bloque de derecha se está desgastando, si bien los tucanos del PSDB lograron el apoyo de los Demócratas (ex Partido Federal Liberal - PFL) perdieron la adhesión del Partido Popular Socialista PPS, que de socialista tiene solo el nombre, que en esta oportunidad cerraron filas detrás de Campos. Una variable que puede jugar a favor de la derecha son las movilizaciones que se están organizando para el período del Mundial, que como antesala de las elecciones de octubre, muchos apuestan a que el efecto sea un desgaste de la imagen de la actual presidenta Dilma Rousseff del PT, tal como se vio reflejado en las encuestas en junio de 2013, con las manifestaciones durante la Copa Confederaciones y abra paso a un escenario más parejo para una segunda vuelta.
Cruzando el charco, en Uruguay la derecha pareciese estar en el mismo encono. Ante una encuesta reciente del Equipo Mori, el oficialista Frente Amplio estaría logrando un 44% de intención de voto, seguido de lejos por el PN (Partido Nacional) con el 25%, el PC (Partido Colorado) con el 14% y el Partido Independiente con el 2%. Con este escenario, el FA estaría muy cerca de lograr el 50% para consagrarse en primera vuelta y asegura la mayoría parlamentaria, además los sondeos de ballotTage le dan una victoria segura. En ese marco, las elecciones internas que se desarrollaran el 1º de junio tenderán a confirmar los posicionamientos internos. Cabe destacar que en el FA, todas las encuestas dan como ganador al ex presidente Tabaré Vázquez con una media del 75% de apoyo interno, marcando un perfil moderado del frente. En tanto que en el PN, ambas candidaturas propician un contrapunto por derecha, la candidatura de Jorge Larrañaga que cuenta con un 45% promedio de apoyos internos, debate un proyecto modernista neoliberal contra un nacionalismo clásico que se denota en el nombre de su contrincante, Luis Alberto Aparicio Alejandro Lacalle Pou (hijo del ex presidente Luis Alberto Lacalle), que disputa con un 38% de intención de votos, quedando con un final abierto. Por su parte, en el PC se impondría Pedro Bordaberry, que hoy presenta un 85% de las preferencias frente a José Amorín Batlle, que solo alcanza un 10% de adhesión, por lo que se estaría imponiendo la recuperación del proyecto tradicional del batllismo, paradójicamente frente a la impronta neoliberal que tomó la corriente de la familia Batlle.
Si bien en Bolivia la fecha aún no está definida, porque Evo Morales había fijado las elecciones para el 5 de octubre pero el Tribunal Supremo Electoral rechazó la misma y estaría por fijarla para el 9 de noviembre, lo cierto es que la derecha del Frente Amplio, iniciativa impulsada por el opositor Samuel Doria, comenzó con la inscripción de sus precandidatos para las elecciones generales. Así lo anunció Carlos Cordero, presidente del Comité Electoral del FA, que explicó que el candidato a la presidencia surgirá de una encuesta que realizará esa fuerza política a partir de los candidatos presentados, entre ellos Samuel Doria, Rafael Quispe, Markas y Jimena Costa. Por el momento se descuenta que la dupla Morales-García Linera se impondrá para un tercer mandato.
En otros países la derecha está al acecho esperando las rondas electorales para 2015. En Guatemala, el Partido Patriota intentará elegir un candidato propio que reemplace al actual presidente Otto Pérez Molina. En Ecuador, los sectores conservadores están envalentonados porque si bien Alianza País ganó la mayoría de las intendencias perdió en Quito y Guayaquil, además Rafael Correa está imposibilitado de ser reelecto, por lo que necesitaría una Reforma Constitucional y eso lo ven como remoto. Situación similar se da en Argentina, donde la derecha impulsa diferentes candidatos frente a la imposibilidad de reelección de Cristina Fernández de Kirchner y la necesaria postulación de un relevo. Por el contrario, en Nicaragua, Daniel Ortega, del Frente Sandinista, ya logró las reformas necesarias para avanzar en una nueva reelección, quedando la derecha expresada en el PLI (Partido Liberal Independiente) y el PLC (Partido Liberal Constitucionalista) rezagados con bajas chances de frustrar esas aspiraciones.
Este recorrido por el tablero latinoamericano nos permite observar que la derecha aún está expectante de volver al poder y que toda esta tendencia podría cambiar con la caída del gobierno de Maduro. Además, que no escatima procedimientos extrainstitucionales para alcanzarlos. Por eso, se torna fundamental sostener el apoyo a la democracia en ese país, porque el embate sobre esta gestión popular puede reforzar un rebrote en dominó de gobiernos centrados en la alianza con Estados Unidos y los grupos económicos concentrados, contra la inclusión de las grandes mayorías, imponiendo gestiones que pretenden avanzar sobre conquistas y derechos sociales ganados en la última década.

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OTRAS NOTAS

  • Este comienzo de siglo no ha sido particularmente favorable para la derecha latinoamericana. Después de haber gobernado gran parte de los países del continente por décadas seguidas –con dictaduras militares y gobiernos neoliberales, entre otros–, la derecha vive una situación de profunda debilidad política y aislamiento social en la región.
  • La derecha latinoamericana pasa por el peor momento de su historia. Se trata de una situación que va en paralelo con la expansión –no habida hasta ahora– de una mayoría de gobiernos progresistas en la región y de aislamiento de Estados Unidos en el continente.
  • Mientras Brasil se prepara para el vivir el Mundial 2014, Dilma Rousseff se dispone a enfrentar las elecciones presidenciales del 5 de octubre. Y está revisando un complejo tablero político, casi como una suerte de juego de T.E.G. (Táctica y Estrategia de Guerra), donde repasa sus fichas y los Estados a disputar. Durante diciembre, la mandataria brasileña recibió un importante espaldarazo, cuando el PT (Partido dos Trabalhadores), en su V Congreso Nacional, la nominó candidata a la presidencia por un nuevo mandato, cerrando todas las especulaciones sobre una vuelta de Inácio Lula Da Silva.
  • Con las elecciones en El Salvador y Costa Rica, comenzó a moverse el tablero político latinoamericano. A estas primeras contiendas, se les sumarán las de Panamá (4 de mayo), Colombia (25 de mayo), Brasil (5 de octubre), Uruguay (26 de octubre) y, cerrando, Bolivia en diciembre. Todo un proceso que tiende a fortalecer un americanismo contrapuesto al panamericanismo estadounidense en la región.
  • El principal efecto de las elecciones en Costa Rica es el derrumbe de su tradicional bipartidismo, que venía desde 1986 entre el Partido Liberación Nacional (PLN) y la Unidad Social Cristiana (PUSC). Además, se presentó la irrupción de nuevas fuerzas políticas que marcan un nuevo escenario para el país.
  • Octubre ha sido un mes fatídico para la derecha latinoamericana. Las elecciones municipales y estaduales, en Chile y Brasil, marcaron un retroceso para las fuerzas conservadoras de ambos países. En el caso chileno, el triunfo de la izquierda y la centroizquierda dieron un duro golpe al gobierno de Sebastián Piñera de cara a las presidenciales del 2013. Por el contrario, la alianza del Partido de los Trabajadores (PT) y el Partido Socialista Brasileño (PSB) aumentó su poder territorial y despejó el camino para su continuidad en el poder.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Los medios fijan agenda y ¿ también fechas de elecciones?

Este fin de semana, precisamente el domingo, Ramiro Paredes el vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE) se vio obligado a negar la fecha que los medios habían anunciado como el 9 de noviembre.
En una entrevista con Radio Panamericana,  Paredes dijo que: “ El Tribunal Supremo Electoral en ningún momento hizo conocer una fecha de manera oficial para la realización de los comicios de 2014. Por ello, mal podemos afirmar que se estableció. Reitero, no tenemos una posición final, no hay una fecha oficial”.
La fecha sigue sin estar establecida, pero desde la oposición, más precisamente Marcela Revollo , representante del Movimiento Sin Miedo (MSM) relaciona el “cambio de fecha”  con la conveniencia de hacer coincidir la entrega de bonos y la confirmación de la entrega del doble aguinaldo para empleados de los sectores público y privado.
Desde el oficialismo fue en septiembre del año pasado que el Presidente Evo Morales mencionó que los comicios generales deberían realizarse durante la primera semana de octubre. Dado que su sistema electoral contempla la posibilidad de una segunda vuelta es necesario fijar la fecha teniendo presente que para el 22 de enero de 2015 Bolivia deberá asistir a la asunción de su futuro presidente.

Año electoral en Bolivia.

En 2014 se van a celebrar, en el país andino, las elecciones  en las que se va a disputar la futura estructura política del Estado Plurinacional.  Sin fecha determinada aún para la jornada electoral, la política en el país se entiende en la dialéctica que llevan adelante gobierno y oposición.
El tribunal superior electoral no ha definido cuando se llevaran adelante las elecciones, sin embargo la fecha tentativa sería el 5 de septiembre.
Al momento de adentrarnos en lo que hay en juego, es preciso señalar que las elecciones de este año se erigen como el procedimiento que garantizará la competencia por:

-Los escaños parlamentarios de 130 diputados.
- 36 lugares en el Senado.
- Vicepresidencia.
-Presidencia.

La novedad de estas elecciones reside en que serán las primeras controladas y verificadas por el Órgano Electoral Plurinacional.

El Órgano Electoral Plurinacional es un organismo nuevo creado a partir de la reforma constitucional de 2009 y goza de una jerarquía igual a la que exhiben los siguientes órganos:

Ejecutivo
Legislativo
Judicial

La interacción con los anteriores se da en términos de independencia, separación, coordinación y cooperación.

 El Órgano mencionado asume competencia para el ejercicio de la función electoral en todo el territorio del Estado plurinacional y en los asientos electorales ubicados en el exterior, con el propósito de garantizar el ejercicio de la Democracia intercultural.

Teniendo en cuenta las particularidades del mencionado proceso electoral es necesario emprender el seguimiento del año electoral  en el marco del proceso Constituyente y la refundación del Estado.

En materia institucional puesto en escena a partir de la reciente conformación del Órgano Electoral Plurinacional, reemplazando a la Corte Nacional Electoral (CNE), que fue la institucionalidad de la democracia pactada en el país.


En el escenario mencionado el desafío para los observadores del proceso va a ser entender la competencia electoral más allá del  voto individual, y ahí la utilidad a nuestros propósitos del nuevo órgano electoral en tanto que define su jurisdicción, competencias, obligaciones, atribución, organización y funcionamiento con el propósito declarado de gestionar la complementariedad de la democracia directa y participativa, la democracia representativa y la democracia comunitaria.

Las “venganzas” en Latinoamérica:

En Latinoamérica se han construido una gran diversidad de relatos. Entre ellos uno de la democracia, curiosamente queda claro que la pregunta por el régimen político no siempre fue definida por los propios latinoamericanos.

            Pese a que esta imagen no sea la más agradable, diversos actores globales como la UE, Rusia, Estados Unidos y China, intentan conquistar todas las plazas posibles a la hora de tomar su puesto en la influencia regional. No se trata de una simple “maldición” sino que se trata de la relativa debilidad de la región. Mientras que la OTAN, Rusia y China tienen importantes capacidades para mantener y desarrollar conflictos, América Latina una región de “paz” como la han querido llamar, mantiene un relativo bajo peso específico. El caso más emblemático en este sentido es Colombia con la gran presencia de bases militares norteamericanas. China por su parte, busca tratar de introducirse en Venezuela, Cuba, Argentina, y Brasil. Brasil mismo tiene una encrucijada, y sabe que no puede aún tener la capacidad militar para poder contener al resto de sus socios del MERCOSUR. Brasil no puede ser el paternalista protector de América Latina. Gran parte de los otros países van alternando posiciones muy complejas, entre ellos Uruguay, en lo que podría ser un “realismo periférico” como el que alguna vez propuso Escudé.

            Frente a esto hay que decir, América Latina es integrada a la fuerza a los manejos de actores del exterior antes citados. China y Rusia justamente son por su naturaleza regímenes que no tienen nada que ver con la democracia estadounidense, ni con las “democracias europeas” y Alemania; la primer democracia Europa, y “custodia del Euro”. Lamentablemente, América Latina muchas veces es considerada simplemente como unidades pequeñas e irrelevantes y su papel se mide en si tienen o no corrupción y de quién son aliados. Esto se nota muchas veces en el papel de la influencia que podría tener Cuba o Irán en países como Argentina o Brasil. Como podemos darnos cuenta, los problemas de defensa, comunicación, no integración monetaria- no hay moneda única-, conforman una realidad importante dentro de lo que son los capitalismos de estos países.

            Considerando esto podemos darnos cuenta que la crisis del 2008 fue una bisagra, América Latina no tiene la importancia que tiene Asia en el futuro de la historia mundial. África por su parte no es un aliado fuerte de América Latina. El resto de los países del orbe son contenidos por organizaciones regionales y extra-regionales. So pretexto de hacer política interna, la situación general de América Latina no cambiado ahora sustancialmente de lo que era el final del siglo XX. La no presencia de una moneda internacional para las transacciones, la no introducción de varias monedas en las reservas de nuestros países por los problemas de conversión subsiguientes. Todo ello genera de por sí una mala situación dentro de América Latina, la cual tiene como resultado devaluaciones crónicas, las cuales cuanto más fuerte son más tienden a forzar a los Estados a frenar todos sus proyectos tecnológicos, de integración y de inversión en armamentos que no producen. Esto demuestra que el maniqueísmo que se maneja en los medios de comunicación, no le ha servido a ningún actor específicamente. Brasil y Argentina son casos bastante similares en su pendular en el favor de grandes superpotencias. ¿Acaso la política interna va a negar la continuidad de relaciones entre Latinoamérica y los Estados Unidos?  La respuesta es sí, pero esto es fundamentalmente en vano.

            Ahora considerando esto saltan a la vista problemas insólitos a los que no siempre se toma en cuenta cuando se piensa en Estados Unidos, primero de ellos es que Estados Unidos, como la UE son capaces de subsidiar y proteger sus mercados produciendo alimentos, y ahora Estados Unidos petróleo a niveles más baratos de lo que era los 70´ cuando fue la era dorada de la OPEP. Por eso mismo, no hay una ventaja tan fundamental de la región en la posesión de esos recursos naturales.

            Claves para entender esto:   

1-     La larga puja entre el Yuan y el Dólar, y entre el Euro y el Dólar. Esta puja es clave porque define quién impone a quien el comercio y que entidad monetaria es la más importante del mundo. En este sentido como un dato de color es hoy el ICBC de China, el banco privado más importante del mundo frente a lo que había sido el Bank or America y otros. La puja dentro del FMI y el Banco Mundial, es una pelea más profunda en un mundo que ya fue globalizado y donde los grandes procesos son mediados por la FED, el BCE, y la entidad monetaria china.
2-     El lento desarrollo del “Banco del Sur”, no permite que América Latina financie a América Latina, es decir, no le da autarquía, no permite redistribuir el desarrollo y muchas veces aumenta reservas que al no poder ser prestadas en la región ni en el exterior, no generan beneficios a largo plazo.
3-     Brasil tiene una actitud ambivalente a la hora de ayudar a sus socios menores, léase Paraguay- golpe de Lugo, Chávez/Maduro y la crisis de 2002 y la actual 2014, y la presencia de Argentina como un socio comercial problemático al cual nunca se puede “contener”. Uruguay, en este grupo con su firma del TLC durante el gobierno de Tabaré Vázquez y el conflicto con las papeleras muestra que incluso en estos asuntos menores Brasil no se dedica a mantener a la región en una cierta coherencia.
4-     Venezuela ha cerrado un gran ciclo de intervención regional a través de su política petrolera. Esto se ha finalizado por lo que una parte de la política regional había encontrado una línea común, el manejo de la renta petrolera, y la ayuda recíproca de unos países a otros. Las pujas y el cumplimiento de los países latinoamericanos para consigo mismos en estos temas es clave.

Muchas veces se dice sistemáticamente que la relación entre Estados Unidos y Latinoamérica es tensionada por la segunda, cuando vemos que en la realidad los países del Este de Europa como Polonia mantienen un a posición de gran recelo hacia Rusia, o el mismo Vietnam hacia China. Esto a su vez se puede ver con el Japón y su relación con las dos coreas, con China, Filipinas, y otros países. Por lo que se puede considerar que esto tiene relación directa no por un simple discurso anti-imperialista sino por que la presencia misma de Estados Unidos no produjo un “beneficio” concreto. Esto se puede ver con Grecia, España y Portugal en su relación con Alemania, la presión exterior, real y concreta, sólo puede generar cuando menos una resistencia. Pocas editoriales de Clarín y de la Nación considerarían que los recelos griegos sobre Alemania, o los polacos frente a Rusia, o el de los Letones son pura venganza. Es curioso que en Latinoamérica se considere que esto sea así. Estados Unidos en su relación especial con Reino Unido elige por ejemplo, vulnerar una parte de su relación Latinoamérica, nunca cumplió en este sentido la Doctrina Monroe.  

Para peor hay muchos lugares comunes:

1-                          Latinoamérica es una sociedad especialmente irresponsable y que por lo tanto ante frustraciones colectivas tendría ciertos comportamientos negadores de la realidad.
2-                          Se mantienen ideas que se han mostrado esencialmente fracasadas como todos los desarrollismos variopintos que pretenden re-crear la “Alianza para el Progreso”- es decir una política esencialmente de soft power para la región.  En este sentido el imaginario latinoamericano no siempre es claro en cómo se maneja esta compleja relación. La globalización impacto fuertemente en Latinoamérica, imponiendo más fuertemente el estilo de vida americano. Esto se ve en la forma en que la política avanza en muchos países en contradicción de las expectativas de consumo de gran parte de sus sociedades. 
3-                          Los gobiernos “progresistas” actualmente estarían en una campaña de venganza, por lo que habría sido la derrota en los 70´. Este argumento se basa fundamentalmente en sostener que los procesos que se realizan pueden dar algún rédito político partidario y que desvían de los problemas de la actualidad. Básicamente esto muestra como fueron los procesos inmediatamente anteriores, en los cuales el capitalismo se transformó en forma importante y la hegemonía de estos sectores se profundizó. Sus fracasos en este sentido, principalmente en la reforma del Estado, fueron  los que trajeron, supuestamente el “advenimiento” de los resentidos que “buscan venganza”. Este absurdo por ejemplo permitía colgar a Sadam Hussein pero tratar con reglas especiales a los líderes de la represión latinoamericana. Lo que ocurrió muchas veces  fue realmente al revés.
4-                          Se hace una separación entre los gobiernos de izquierda y de derecha diciendo que las violaciones a los derechos humanos en Cuba y Venezuela, son una objeción a la honestidad de esta política de derechos humanos. Esto es justamente tratar de quitar a la política de los DD HH de Latinoamérica y no justamente por la capacidad de injerencia de Venezuela en el resto de la región. La defensa por parte de Piñera de Pinochet no es un miedo fenomenal hacia el chavismo. Podemos decir además que la Concertación fue “el ideal” y en parte esto fue construido contra-fácticamente; porque la sucesión chilena fue hegemonizada por el pinochetismo; el resto de los países no tuvieron siempre un partido militar. Por eso la no presencia de partidos miliares tan exitosos, pese a por ejemplo el proyecto de Massera de ser “democrático” muestran que la “venganza” es cuando menos, una muestra de que intereses asociados terminan por ser inocultables.    

A esto se le pueden considerar respuestas pertinentes:

1-     Se trata de poner como justificación fundamental que existen causas culturales y luego históricas que sigan el destino de la región. Es decir la consideran aislada del resto del globo, y que sus resultados han sido las decisiones aisladas de sus élites políticas y tal vez en segunda instancia económicas. Claro que sin embargo está la excepción del presidencialismo.
2-     Los gobiernos no progresistas, suelen muchas veces conexiones directas con el régimen que los precedió como el caso de Piñera en Chile, la relación evidente de el Partido Colorado con el régimen de Stroessner. Otros casos similares se suman a estos, por lo que no se trata de que estos partidos se encuentran proscriptos pero que dependen de su legitimidad en cierta interpretación de la historia.
3-     Esto no tiene sentido a escala nacional. La defensa de los derechos humanos tiene en primer lugar la defensa dentro del propio régimen en el cual se vive. Estados Unidos, por ejemplo tiene un doble standard entre sus relaciones con otros países y la defensa de los derechos humanos. Eso no quita y reclame para si el ser un Estado de derecho, ni tampoco se invalide el hecho de juzgar causas de la materia (España lo hizo cuando pidió juzgar a Pinochet y no rever su propia acción durante el franquismo). La no crítica a la historia de las fuerzas de seguridad interior y defensa parece ser la clave de sostener este punto de vista. Se basa en suma en pretender tapar una parte de la injerencia exterior en el diseño y actuación de estas últimas dictaduras. Hay que decir que eso favorece a la política estadounidense de la constante militarización de las fuerzas de seguridad interior, y el papel de las fuerzas armadas latinoamericanas como supeditadas a las estadounidenses.
4-     El resultado más importante de estas construcciones es mostrar que el neoliberalismo más exitoso el chileno, tiene una pata económica clara, una constitución hecha a medida y que además tiene que tener un grado de apertura necesario para que la influencia de Estados Unidos pueda darse de la manera más sencilla. Esto no tiene que generar un recelo hacia Chile pero si decir que en lo fundamental, Chile responde a una situación idílica dentro del orden institucional que le conviene a Estados Unidos. Incluso México en comparación sigue siendo un país “difícil” en comparación con Chile.

            En esto se basa en gran parte las ideas o relatos que dicen que se construyen en el continente pese a que todas las regiones del mundo hacen en alguna forma el mismo proceso- (La UE inventa una Europa que nunca existió). Cuando lo consideramos cuesta pensar en otra lógica que la que se impone en primer lugar; la primera de ella, es que la geopolítica poco tiene aún de una preocupación por el régimen. Hitler mismo fue en su momento una prueba de ello, su expansión fue un tema que resultó controvertido para las otras potencias. Pero esto no generó necesariamente una imagen permanente de Alemania, pese a que esta se convirtió en la más importante economía de Europa y su motor. La idea de una estigmatización sobre la propia Alemania post segunda guerra ha sido relativa, y lo mismo vale para Japón. Los intereses actuales dentro de los países en relación con estas dictaduras pasadas es una de las claves de las dificultades del proceso. La “venganza” no sería más que ese proceso- ¿Qué es América del Sur? ¿Qué quiere que se piense de ella? El problema de la venganza en sí mismo tiene de por sí otras razones, la primera de ella, es la que se imputa a un marxismo fuera de tiempo la búsqueda de una ventaja sobre lo sucedido en aquellos años, como si el liberalismo más principista no pidiera la misma cosa. La segunda es mostrar la cara conservadora del liberalismo que formó parte de las dictaduras latinoamericanas.

            Bien se podría argumentar que no era un liberalismo lo suficientemente principista para ser “responsable” directo de aquellas situaciones. Esto hasta se lo podría dar por cierto pero de esa forma a la vez, se estaría aceptando la buena convivencia de los poderes fácticos de aquella sociedad y quienes fueron los más perjudicados. En esta división en el nivel de la Iglesia y de los Sindicatos se puede ver como claramente la purga fue vertical. Este establishment cristalizado, se ha ido recombinando en toda forma posible. La crisis de este liberalismo conservador se daría con certeza a fines de los 90 y principios del 2000 porque una parte amplia de ese grupo estaba artificialmente ligada a la política del FMI. Las democracias que surgieron, todas fueron afectadas por este hecho económico, con la subsecuente licuación de partidos de clase. Esta clase de democracias, tuvieron que pensar en las raíces de su legitimidad a partir de la crisis de representación precedente- la poca participación y la poca aceptación de la gestión. Una crisis no resuelta aún, en este sentido los DD HH siempre ha estado en el límite como una base extra de legitimidad, aunque no siempre en Argentina la convertibilidad y el indulto a los militares supieron convivir.

            Se ha imputado la no pureza de estos procesos, y hasta se ha exagerado el vuelco en esta clase de políticas. En el caso de Argentina puntualmente se dice que hay un deseo de venganza particular. Sobre las condiciones de su prisión, el estado de su salud y las condiciones de su proceso. Cuando se lo considera esto fríamente esto es pasible cualquier procesado. Es iluso creer que la justicia que fue tan dócil en otras épocas con estas personas, y hasta cómplice directa, ahora fuera mucho más piadosa con el cambio político. La idea de una democracia que trata a sus enemigos con el máximo de justicia, no se ve en ninguna parte de Latinoamérica. La idea de una “venganza” que da muerte a los represores casi en la misma forma en que ellos daban muerte, sin piedad es por lo menos extraña pero si cuenta con la vida precaria de los presos en cárceles comunes. 

 Sobre Europa a diferencia de Latinoamérica queda siempre anclada la idea de la “civilización”, y en este marco bastante simbólico donde España o Grecia no podrían entrar ni ayer ni hoy podemos ver qué se ha pensado sobre el papel del régimen político fundante en cada región del mundo- España asegura la impunidad de los DD HH a propios y ajenos; y sobre todo esto afecta mientras más sea directa la herencia entre la violencia de ese Estado y el grupo gobernante, el franquismo y el PP son una prueba de ello. Este problema no es menor, primero porque la democracia es un conjunto de instituciones que cuando son analizadas por medio del concepto de “poliarquía” no se va al origen mismo de la democracia de sus problemas clásicos, los que muchas veces se ha usado a Platón para considerarlos: ¿Es la democracia buena?, es decir el paso previo a la demagogia y luego a la tiranía. Pero esta imagen justamente fue la base sobre la cual muchos autoritarismos se fueron sedimentando.

            En este sentido Argentina, tiene como en muchos otros países un relato de la democracia, como el mejor de los regímenes posibles, y como el más digno de mantener- aunque la totalidad de su historia indique sus clases dirigentes no pensaron en este sentido. Pero con eso no basta, porque incluso pensando que la democracia bajo el capitalismo es el “mejor de los peores sistemas existentes”; poco podemos decir de que la democracia en Argentina, en Venezuela, Bolivia, u otros gobiernos- simplemente vemos que la violencia según a quién le ocurre acarrea distintas consecuencias. En este sentido, esta cuestión se estancó a la par de la expansión de estas democracias- las democracias triunfaban sólo porque había más democracias.

 Recelos han existido desde siempre, con diversos orígenes y de distintas formas, las acusaciones han sido “graves” de todos sus detractores y defensores. La primera y evidente; “En la democracia sólo se pueden llevar a cabo ciertos procesos bajo determinadas reglas” – tenemos en cuenta que las reglas, la legalidad- “la constitucionalidad” sería la base definitiva para poder definir una democracia, cuánto más perfecta es una constitución más perfecta es una democracia. Lamentablemente esto deja grandes espacios para la manipulación. Primero porque la manipulación electoral no se trata sólo de manejar redes clientelares, y que en América Latina, África y tal vez Asia, se considera que ciertas formas de comportarse y consumir, incluso vidas enteras se rigen bajo redes clientelares. Con esto, los expertos, pueden ser politólogos, economistas, abogados, artistas, escritores, pueden decir y exponer muchos puntos de vista más o menos intelectuales trata de no lidiar con el problema. La segunda: “La democracia es un sistema donde todos desarrollan una competencia electoral y comparten una ideología democrática donde comparten intereses similares en sociedades homogéneas.” América Latina es tan compleja desde el punto de vista del ingreso, y de su relación con la política, considerando el papel de la importancia del Estado en la asignación de recursos que esto se vuelve absurdo.  

             Porque la democracia está atada a ciertas formas constitucionales, queda siempre en claro pensar si, la constitución se realizó o no- una suerte de negación de la política real del siglo XIX-, en realidad una de las grandes sospechas, la gran diferencia, la gran amenaza no sería otra que: “la eterna re-elección de presidentes” versus el autoritarismo que recorrió gran parte del siglo XX o Mario versus Sila, este autoritarismo que claramente no es clientelar en la forma tradicional del paternalismo, y si lo hacen nadie lo considera como piedra fundamental del régimen- lo importante para el autoritarismo es sacar del sistema a la actividad política antes que las masas. Cuando se piensa en esto se considera que la idea se basa en la presuposición que se debe custodiar cierta verdad que tiene un sentido anterior, es decir, primero –enunciamos- los derechos y luego tratamos de hacerlos cumplir ejemplo: el derecho del consumidor, si fallamos pensamos que hemos fracasado por alguna cuestión esencial. Curiosamente esto se da en forma clara, en casos concretos de represión por parte de los gobiernos, a esto se suma en muchos casos- ¿quién la instrumenta?, ¿cómo? y ¿por qué?, cuando el Estado tiene que juzgar lo que pasó en un pasado relativamente reciente o no- las preguntas se vuelven interesadas, no son pocos los que en el nombre del anticomunismo justifican lo que sea necesario.

Justamente allí parece que alguna especie de maldición se cerniera sobre nosotros. Descartemos esto de plano, ninguna transición a la democracia, sea en España, Grecia, Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, y otras tienen una granaría de ser perfectas. Más bien eran transformaciones políticas complejas que avanzaban más rápido que las sociedades a las cuales pertenecían. El Estado sin golpes de estado, Estados Unidos no sirve como un buen modelo, primero por el alto número de magnicidios. Segundo porque Estados Unidos nunca transito de un autoritarismo a una democracia sino de una monarquía a una democracia limitada (censo)- luego de expandió el derecho al voto no obligatorio con el predominio de mayorías simples y no minorías representativas. Todos los estados antes citados pasaron de autoritarismos de Estados “burocrático-autoritarios” a democracias de audiencia si se quiere de baja intensidad ideológica.

            Claro que se las ha vendido como tales, es demasiado peligroso no decir “es lo mejor que pudimos conseguir”. Pero claro que sociedades como España, Argentina, Brasil o Venezuela, tienen pactos o transiciones fundantes. El Punto Fijo, el gobierno de Raúl Alfonsín, la constitución chilena y el referéndum sobre Pinochet, la larga transición en Brasil. Solamente el PRI en toda América latina, nunca tuvo que justificar demasiado su existencia pese a su permanencia inmutable en México. Ahora sabemos que los grados de represión y la gran gama de cuestiones que estamos abordando cuando tomamos en cuenta estos gobiernos pero podemos considerar algunas cuestiones:

1)      El cambio de régimen político no cambio el rumbo económico sino que lo profundizó- ya que las deudas contraídas por dictaduras se dejaron inalteradas- por lo que en los hechos, la llegada a la democracia en todas estas regiones fue una aceptación racional sobre los hechos irreversibles que se habían realizado sobre los procesos autoritarios. Los procesos autoritarios favorecieron capitalistas locales y multinacionales. Además reforzaron la dependencia al capital internacional porque lo estaban virtualmente peor desde el punto de vista de su soberanía que en etapas anteriores.
2)      Se tomo a la violencia política, y a actores que no sabían vivir en democracia como el problema principal, por lo que la democracia procedimental pudiera funcionar ya era un logro tan importante que los otros logros- “ideológicamente difusos”- salud, educación, vivienda, trabajo, son dejados de lado en la práctica [Las reformas fiscalistas muestran eso]. El estadista es el que sabe preservar lo procedimental. Curiosamente cuando muchos pretenden impugnar al sistema toman que la “sociedad” es manipulada porque simplemente puede votar sobre todo los pobres y luego los ricos. “Simplemente poder votar” fue el clave de toda la transición democrática en todos los países, Argentina en este plano no es distinto que España, y Venezuela en el Punto Fijo, tampoco difiere porque podemos decir que ni Videla, ni Franco y es claro que Pérez Jiménez tampoco dejaban votar [los otros derechos los “respetaban” muchos así diferencian el autoritarismo del totalitarismo o fungían hacerlo de acuerdo a su política para mantenerse en el poder]. Es decir que la idea de poder votar protegía a las libertades elementales, aunque luego esto se podría en duda cuando se dice que actualmente hay autoritarismos más peligrosos como los de: “Ecuador, Brasil, Argentina y Venezuela”, pero en España y Grecia por ejemplo en estos días- gobiernos que pueden tener más o menos apoyo gobiernan con amplia libertad. Esto es claro que tiene que ver con una ideología. Cuando pensamos en casos mucho más ajenos a estos esquemas como Turquía, queda claramente desfasada la idea de un voto igual a derechos. La expresión incluso no siempre es igual a derechos. La libertad de prensa aunque no perfecta existió en muchas sociedades antes que el voto masivo.
3)      La idea de que los medios de comunicación que en muchos casos eran empresas privadas, es decir estamos excluyendo la democratización en Europa del Este, los autoritarismos tuvieron medios controlados pero que fueron lucrativos. Es decir, pudieron existir empresas que pudieron pasar del umbral democrático al autoritario como si fueran meros reflejos de la sociedad [El no considerarlos colaboracionistas es de por sí grave]. Este es el problema de la libertad de expresión en su máxima expresión: no se trata simplemente de la libertad de los periodistas sino de la responsabilidad de los medios de comunicación. ¿Los medios están realmente obligados a defender la democracia? Esta pregunta se va diluyendo en la medida que se supone que la prensa al defenderse a sí mismo asegura la libertad de expresión pero incluso eso no da garantías que un sistema no colapse. Esto se pudo ver en el gobierno de Allende y de Illia, la prensa no se auto-obliga a defender la democracia.
4)      La mayor parte de las caídas de las “nuevas democracias” fueron por problemas en sus clases dirigentes, no fueron revoluciones en el sentido clásico del término. Los colapsos no fueron de la misma forma en la que podrían haber sido en el siglo XX, justamente por eso, Hugo Chávez cuando falla en su golpe de Estado muestra que las democracias pueden soportar las formas clásicas de golpe de Estado. Pero lo que es cierto es que la crisis en el sistema político continúo. Lo mismo se puede decir en España o Grecia, pero es claro que en estos países, la crisis no afectó a todos los partidos de la misma manera, y esto mismo pasó en otros países como México con el PRI, y en Argentina con el peronismo. Es decir, si Acción Democrática hubiese sido un partido más fuerte tal vez jamás habría ocurrido gran parte de los procesos que se dieron en Venezuela.

Cuando entendemos esto, podemos avanzar: los procesos a mediano y largo plazo en Latinoamérica; mostraron la internacionalización progresiva del capitalismo y la globalización, en sus idas y venidas, muestran una firma continuidad, y que incluso hoy cuando caen gobiernos como en Honduras y Paraguay, se abre la puerta a una forma mas o menos predecible. Esto tiene que ver con la dificultad que tienen los países de romper rápidamente con sus condiciones materiales de existencia. Es decir el sistema democrático como funciona hoy en muchas partes del mundo no puede, desde el punto de vista de las elecciones cambiar drásticamente el rumbo económico sino que al revés; las grandes crisis, pueden cambiar constituciones, modificar el régimen político, alterar el plano de las relaciones internacionales pero difícilmente cambie el rol de estos países en la economía internacional. ¿Cuán amenazante puede ser un país como Argentina o Venezuela para superpotencias como China o Estados Unidos cuando ninguno de ellos tiene armas tácticas?

Curiosamente esto es lo que no suele ser interrogado, bien se puede sospechar que una potencia económica puede financiar grandes organizaciones terroristas y eso en última instancia es resultado de su “razón de Estado” esto es inadmisible para los países latinoamericanos, o de Europa del Sur, o de Europa del Este. Esto se puede entender en muchos casos particulares, se puede entender por ejemplo cuando se considera el papel de los juicios en Camboya al respecto del Pol Pot, porque el partido actual es el continuador natural del partido de la Kampuchea Democrática, la esperanza de un juicio tradicional o como se considera en torno a los derechos humanos se vuelve inverosímil. ¿Pero qué hace que el partido reciclado de Pol Pot tenga menos enemigos que Venezuela, o Afganistán o Libia? En este sentido debemos considerar no lo que los venezolanos, camboyanos, o afganos “merecen” porque esto es una abstracción. Sabemos por ejemplo que los CONTRAS fueron financiados por Estados Unidos contra los sandinistas. Conocemos los distintos papeles que tuvieron ciertos militares entrenados en las dictaduras del cono sur en la represión en Latinoamérica y especialmente en Centroamérica. Ahora rápidamente podemos saber cuáles son los peligros clave que se manejan entre estos países; el primero de ellos es que China se ha por ejemplo una importante capacidad de intervención sobre la región. China por primera vez está dispuesta a tener sus propios países “satélite”, y si Nicolás Maduro es o no, un buen presidente poco le importa a China [Cosa que no es analizada porque se prefiere pensar en sólo se trata de una puja: democracia/autoritarismo]. Esto por ejemplo no ocurrió con Honduras o Paraguay. ¿Lugo habría caído si China hubiese trabajado mucho más por su continuidad? Porque la diplomacia china es para nosotros latinoamericanos algo difícil de entender sólo podemos ver el juego de los grandes actores mundiales. Pero podemos estar muy seguros que la idea de “soberanía” sea en Venezuela, en Ucrania o Irak, tiene que ver con la permanencia de los regímenes vigentes mientras que la “democracia” es el valor para analizar los posibles regímenes que pudieran reemplazar a los vigentes. En este sentido Egipto es muy claro, su evolución ha sido una muestra clara de las frustraciones de los democratizadores espontáneos. Si consideramos el peso que tiene el ejército en Egipto o en Venezuela, rápidamente podríamos dejar de lado a María Corina Machado o a Nicolás Maduro. ¿Acaso estos son líderes indiscutibles del ejército? Lo trillado sería creer que sí. Egipto mostró como el ejército sigue siendo el factor del Estado. En muchos países pueden ser las cámaras empresariales, o los sindicatos.

Un ejemplo de ello fueron las mismas contradicciones en la política de DD HH: Fujimori es un caso poco citado por los críticos de cómo pensar los DD HH, primero porque fue un implacable aniquilador de Sendero Luminoso, segundo porque su auto-golpe es mucho más burdo que cualquiera imputación que se haga de lo que fue el proceso constitucional de Evo Morales o Hugo Chávez, tercero porque Fujimori no logró como Pinochet crear un sistema a medida para poder volver a la democracia. Por eso cuando pensamos en Fujimori podemos ver un autoritarismo que no es “bolivariano” y que su vida estuvo determinada por ideas bastante ajenas a lo que se imputa a un Correa por ejemplo. En este sentido parece que se olvida que la democracia en el continente nunca ha estado a “salvo” cuando un presidente no caía por un juicio político, podría ser desplazado por un golpe de mercado y cuando esto no pasaba, el golpe de estado, e incluso cuando se pone el término de “golpe de estado blando” queda claro que no hay gobierno que este cien por cierto a salvo desde los ochenta a la fecha.

Cuando esto se tiene en cuenta, deberíamos pensar que lo raro fuera que la llegada de un gobernante en particular fuera capaz de terminar con estas típicas crisis de los presidentes y sus sistemas. La democracia bolivariana podría sufrir golpes blandos como la democracia chilena podría ser ataca por terroristas, es decir, cuando se piensa en como los gobiernos dicen- es aquí donde se tiene que poner el límite dentro del régimen dentro de un estado concreto; nos damos cuenta que basta entender que la democracia no es una definición unívoca, sino que la democracia de un estado en particular. A excepción de Cuba donde el partido comunista es “invencible”, por todos los medios posibles, todo régimen político en el continente podría sucumbir. En este sentido, las potencias no piensan en gobiernos de larga duración en América Latina, esto es un desafío único de los latinoamericanos, si lo creen importante. Justamente por esto en las reformas del Estado, necesarias según las exigencias de Estados Unidos poco importa, qué gobernante le va bien, o cual le va mal, cuando Menem, logró la reforma del Estado en una forma en que Carlos Andrés Pérez no pudo Estados Unidos no creyó que esto pudiera ser la base de lo que podría explicar porque Venezuela y Argentina divergen tanto en crisis que llevaron sus regímenes de partidos al colapso.

1) Estados Unidos no tiene en la actualidad como centro América Latina, cuando consideramos que Estados Unidos aún es la mayor superpotencia, Oriente Medio, el Mar de China Meridional, Ucrania, y el resto de los conflictos de su agenda la han mantenido muy lejos de América Latina.
2) Venezuela es descripta según el observador como una crisis larga, en la cual el gobierno va a tener que ir deglutiendo el frente opositor por los medios más o menos democráticos, otros que consideran que se trata de una crisis corta que tiene que ver con la administración de cuentas públicas porque esencialmente la política venezolana no se ha modificado sustancialmente. Por último que la crisis es terminal y que llevaría necesariamente a una nueva etapa porque la oposición es irreductible.
La gran diferencia que hay con otras regiones del mundo es que la crisis del gobierno depende de muchos factores. Muchas veces los gobiernos que fracasan son los que colapsando abren paso a una etapa. Se ha preferido pensar que el régimen como tal en muchos países latinoamericanos no tiene un reemplazante o continuador es decir esta formula: “No hay sucesor para los Correa, Chávez, Kirchner, Morales” – se considera que países como Uruguay o Chile, si cuentan con esta forma de poder seguir evolucionando institucionalmente. Ahora, si cualquiera de ellos puede crear una descendencia exitosa, el fracaso de estas teorías sería rotundo. 
3) Podemos decir rápidamente el futuro del Partido Justicialista en Argentina, el futuro del PSUV en Venezuela, el partido “Alianza País” en Ecuador y del PT en Brasil. Ellos son pese a todo la base del poder, porque se mezclan dos grandes problemas, se supone a priori que el gobierno es de una personalidad que le da consistencia a todo el sistema y que si esta, el sistema muerte por un simple fenómeno carismático. Esto claramente puede ser negado en la historia del PRI, hay un partido en la América Hispana que se resiste a esto, pero claro tiene la famosa cláusula de no re-elección. Es más bien la re-re-re elección como se dice vulgarmente o la reelección indefinida lo que hace caer al régimen y no, lo contrario. Si el PJ o el PSUV pudieran hallar una formula tal cual creo Cárdenas, virtualmente no tendrían realmente competidores. Esto hoy parece ser un problema menor, sobre todo para aquellos que dicen que “Muerto el perro se acaba la rabia” tal cual concibió Pinochet sobre Allende. Pero como sabemos que los opositores no dicen querer modificar las constituciones, y que los sucesores o delfines dentro de la mismas fuerzas no lo harían. ¿Cómo evitar que el juego continúe dentro de los mismos parámetros?

Luego se puede considerar que desde un lugar no muy feliz, se imputa una venganza en Latinoamérica de algo que se cree “necesario”, es decir, la justicia contra estos hombres que en tiempos difíciles habrían hecho lo que hicieron, es mostrarse excesivamente indulgentes con ellos aunque sobre todo pensar que lo otro, la expansión socialistas hubiera sido el peor escenario posible aunque no se lo declame a los cuatro vientos. Banalizar el número de víctimas, en una región geopolíticamente tan poco relevante como fue Latinoamérica para las dos superpotencias, la URSS que no apoyó tan fuertemente a los enemigos de Estados Unidos, y Estados Unidos que con una gran ventaja simplemente violó su propio discurso manteniendo toda dictadura que fuera “hostil” a la URSS. Desde ese punto de vista, los socios locales de Estados Unidos fueron sin duda grandes fracasados en muchas de sus políticas y muy exitosos en otras. El gran fracaso de estos agentes que hoy se consideran perseguidos, fue el No al ALCA y la no dolarización de la región. Estados Unidos, comprende que la dolarización es la forma definitiva de anexión. En este sentido la transición a la democracia en los 80´ no afecta este objetivo. Una y otra vez, Estados Unidos quiere lograr que el libre comercio según sus parámetros, ponga en un estado de postración a todas las otras unidades políticas, como en la UE en la actualidad, esto ocurre pero con una diferencia, Estados Unidos respeta menos a Paraguay que lo que Alemania tal vez “respeta” a Grecia. Esto no es medida de escándalo alguno, los estrechos caminos de Latinoamérica en el escenario internacional, muestran que la región es presionada por distintos proyectos, y que la soberanía se va erosionando a la par de las crisis económicas.


            Curiosamente los partidos como el PSUV, Alianza País, el Partido Justicialista, el PT parecen la caja de Pandora, donde podrían estar contenidos todos los males y temores, sus dirigentes máximos, serían las caras visibles de esos procesos, Paraguay con el Partido Colorado y México con el PRI son excepciones pese a que le podrían caber juicios de este tipo, pero no convienen a Estados Unidos. La caprichosa línea ha sido tan burda, que los fracasos en la integración virtualmente América Latina está dividida entre la Alianza del Pacífico y el MERCOSUR, la CELAC por lo menos por ahora no ha sido capaz de hegemonizar. En este sentido la decadencia de la OEA, de su lógica paternal, muestra que los Estados Latinoamericanos, buscan: a) evitar la intervención militar, b) tratar de obtener el máximo de los beneficios incluso cuando pierden frente a un poder exterior. c) Buscan también maximizar cuando les resulta provechoso ciertas relaciones regionales, y más cuando pueden ser free riders, es decir, no perder casi nada en pos de la integración, eso se puede ver en la no existencia de una moneda latinoamericana, y en la no unión de las FF.AA de todos los países en una alianza común. La “venganza” si tal cosa cabe, en vez de una ofensiva, se trata del papel de los medios de comunicación particulares que han asumido de forma paranoica que su papel como cuarto poder, podría ser similar  a lo que ocurre en Estados Unidos, podemos darnos cuenta que incluso aunque todo fuera una manipulación, estos medios al intentar sacar provecho de las crisis de gobierno, al querer se ellas árbitros entre los políticos como las FF.AA en la mitad del siglo XX, han ganado una preponderancia que sería absurda en otros casos. La relación de zigzag en estos procesos y su defensa por estas líneas editoriales, muestran que la crisis no los afecta tan directamente. Si podemos decir que hay grandes partidos y grandes medios de comunicación que cuando se enfrentan ponen en riesgo la gobernabilidad. 

sábado, 22 de marzo de 2014

UNASUR debate el acceso igualitario a la Justicia

http://sur.infonews.com/notas/unasur-debate-el-acceso-igualitario-la-justicia

Unasur debate el acceso igualitario a la Justicia



En el encuentro, organizado en conjunto por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y la Unasur, se debatieron temas para el desarrollo de una Justicia igualitaria, accesible, inclusiva y árbitro del conflicto social.

Durante los días 17 y 18 de marzo, se desarrolló en el salón Manuel Belgrano de la Cancillería Argentina, el “Encuentro regional para el intercambio de buenas prácticas en materia de acceso a la Justicia”, organizado por el Consejo Suramericano en materia de Seguridad Ciudadana, Justicia y Coordinación de Acciones contra la Delincuencia Organizada Trasnacional de la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas), en forma conjunta con el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación Argentina. Un evento de alta importancia del cual Miradas al Sur participó y presentamos este informe.
La Unasur tomó cuerpo como espacio territorial saliendo de la lógica de integración económica caracterizada por otros ámbitos de regionalización. Así, desde su formación en el Tratado Constitutivo de Brasilia, firmado el 23 de mayo de 2008, esta entidad tuvo un rol preponderante en hechos importantes del continente, mediando en conflictos, como el enfrentamiento entre Venezuela y Colombia, cuando estaba en su Secretaría General el ex presidente Néstor Kirchner. Como producto de ese laudo y prueba de concordia, se nombraron a los Secretarios Generales para los períodos 2011-2012 y 2013, a la ex canciller colombiana María Emma Mejía y al ex canciller venezolano Alí Rodríguez Araque, respectivamente. Actualmente, está jugando un rol preponderante en el continente ante la situación Venezolana, destacando la reunión de Cancilleres en Santiago de Chile para propiciar la paz en ese país.
Encuentro. Durante dos jornadas, altas autoridades en materia de Justicia representantes de Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Perú Chile, Colombia, Paraguay, Uruguay y Venezuela, con la presencia del delegado de la Secretaría General de la Unasur, Pedro Sassone, intercambiaron ponencias sobre buenas prácticas en materia de acceso a la Justicia, que a partir de un enfoque integral del concepto se abordaron temas como inclusión social, mediación y resolución de conflictos; acceso a la Justicia de población en situación de vulnerabilidad y colectivos sociales (indígenas, afrodescendientes, migrantes, discapacitados); víctimas de violencia de género; y casas de derechos. La apertura estuvo a cargo del Ministro de Justicia y Derechos Humanos de Argentina, el Dr. Julio Alak, y la Ministra de Justicia y Trabajo del Paraguay, la Dra. Sheila Abed Duarte. El ministro argentino sostuvo que “hoy no hablamos del acceso a los tribunales sino del acceso al a Justicia en un sentido amplio”. En la misma línea, su par paraguaya sostuvo: “Se trabaja en una redefinición de la Justicia”.
En el panel central, se destacaron los procesos de descentralización y mediación comunitaria como factores clave para mejorar el acceso a la Justicia. El secretario de Justicia argentino, Julián Álvarez, destacó que “El 85% de los conflictos que se tratan en los Centros de Acceso a la Justicia (CAJ) se resuelve sin proceso, con un buen asesoramiento y la mediación comunitaria”. En tanto que la viceministra de Justicia de Bolivia, Leny Chávez Barrancos, comentó que la Constitución de 2009 sostiene nuevos paradigmas donde “se destaca el derecho de acceso a la Justicia como un instrumento para la transformación y el equilibrio de las relaciones de poder”. Por su parte, la representante ecuatoriana, Nadia Ruiz, comentó que fue el gobierno de Rafael Correa que crea el Ministerio de Justicia con la intención de empoderar de derechos a la sociedad, al respecto sostuvo: “La verdadera justicia debe ejercerse en los centros de recuperación social, porque en algunos casos no están frente a una segunda oportunidad sino a la primera, porque hasta ese momento han sido excluidos de la sociedad”. Cerrando, el secretario de Reforma Judicial de Brasil, Flavio Crocce Caetano, destacó la preocupación del gobierno por avanzar en mecanismos de resolución de conflictos, comentó que su país “está muy atrasado en lo que refiera a todo tipo de mediación extrajudicial”.
Relevancia para la Unasur. En el cierre del evento participó el delegado de la Secretaría General, Pedro Sassone, que en su discurso marcó la importancia del evento para los objetivos del organismo, en sus palabras: “La Unasur es un proyecto a construir, un proyecto que ha venido tomando cuerpo desde la voluntad política de los jefes de Estado, de nuestros fundadores, de construir este espacio para que nos reencontremos, no encontremos y nos reinventemos nuestras regiones. La Unasur tiene una concepción amplia en sus objetivos, desde el punto de vista político, social, cultural o económica, y tiene principios rectores fundantes, que están unidos a esta discusión, como son la Democracia, la paz en Sudamérica, los Derechos Humanos y la participación”.
Como conclusión del evento, Sassone reflexionó: “Podemos decir que hay una riqueza de construcción del Estado en Suramérica, un Estado que se está reencontrando consigo mismo, que se está reinventando, que fue castigado por la concepción neoliberal, que se desmanteló institucionalmente, jurídicamente, sacándole un elemento esencial a la Democracia. (…) Estamos haciendo una ruptura en la concepción, en la construcción de conocimiento, en el desarrollo institucional, porque de donde venían los modelos, las referencias, nos formamos en una concepción positivista eurocentrista; por eso, cómo convertimos nuestras prácticas en nuevas concepciones teóricas, es un reto”.
También destacó el acervo político para la región, especialmente en materia de defensa de la Democracia, al sostener: “Unasur ha venido acumulando un activo político importante, que tiene que ver con la capacidad de respuesta a temas de la región, a una capacidad de diálogo político frente a problemas esenciales del desarrollo de la Democracia y la paz en Sudamérica. Y vale la mención a dos actos, uno, que entre en vigencia a final de este mes, que es el Protocolo Adicional al Tratado Constitutivo de la Defensa de la Democracia, que nació a raíz del intento de golpe en Ecuador, fue aprobado por los jefes de Estado y Parlamentos, y por lo tanto, hay una estructura que blinda las Democracias en Suramérica. Otro acto importante fue la reunión de cancilleres para la discusión de la situación de Venezuela, donde se dio un respaldo a la institucionalidad democrática venezolana, donde se conformó una Comisión de Cancilleres que estará próximamente presente en Venezuela para participar en los espacios de construcción de la paz en ese país”.

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OTRAS NOTAS

  • Durante las exposiciones, la situación venezolana se hizo presente con la alocución de Deyanira Nieves Bastidas, que es 2º Vicepresidenta del Tribunal Supremo de Justicia y Presidenta de la Sala de Casación Penal de Venezuela, que al referirse al tema sostuvo que “existen tendencias disímiles, como en todas las democracias” pero llamó a que se resuelvan democráticamente “de acuerdo con lo que establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”, por lo que recibió el aplauso unánime en el auditorio. Tras su exposición, Miradas al Sur conversó con la magistrada.
  • La casa de Huéspedes de Cartagena enmarcó este fin de semana el lanzamiento “oficial” de la Secretaría Colegiada de Unasur entre Colombia y Venezuela, y el apretón de manos de los jefes de Estado Juan Manuel Santos y Hugo Chávez ofició como síntesis conceptual. Unos años atrás, tropas bolivarianas se movilizaban hasta la frontera colombiana luego de que el Ejército de Álvaro Uribe violara la soberanía territorial de Ecuador en el asesinato del número 3 de las Farc Raúl Reyes.
  • El día miércoles 12 recién pasado dejó definiciones importantes para el futuro de la región. Mientras Michelle Bachelet, flamante mandataria reelecta de Chile, daba una conferencia de prensa con JoséPepe Mujica en la sede de la Cepal, los cancilleres de los 12 países de Unasur se reunían para debatir la cuestión de Venezuela.
  • "Se busca dirigente político sudamericano con experiencia para ocupar la Secretaría General de la Unasur”; “Requisitos: ser una figura de consenso para las corrientes lulista y chavista, y no herir la susceptibilidad del eje minoritario andino Chile-Perú-Colombia”; “Recompensa: interesante plataforma para relanzar la carrera política personal”. Si el primer punto prioritario de la agenda del bloque regional desde la muerte del ex presidente Néstor Kirchner –y ex Secretario General de dicho organismo- pudiese ser escrito como un aviso de empleo, tal serían las palabras a taquigrafiar.
  • Ecuador informó que gestionará su adhesión al Mercado Común del Sur (Mercosur) en la próxima cumbre de presidentes de ese bloque, que se realizará el próximo martes 20 de diciembre en la capital de Uruguay, Montevideo, donde está prevista la participación del mandatario, Rafael Correa.
  • En la mesa principal, estuvo participando el responsable de implementar el proceso de democratización de la Justicia en Brasil, el Secretario Nacional de Reforma Judicial, Flavio Crocce Caetano, con quien Miradas al Sur conversó sobre algunas preocupaciones que tiene el gobierno brasileño en torno de garantizar procesos judiciales, especialmente de cara al Mundial.
    –¿Y cómo abordan esto de cara al Mundial?

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