sábado, 31 de mayo de 2014

Obama y la fruta madura

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Obama y la fruta madura

Año 7. Edición número 315. Domingo 1 de Junio de 2014


Deshielo. Se multiplican las señales que indican que el bloqueo estadounidense podría estar llegando a su fin.
El bloqueo norteamericano a Cuba, que se prolonga desde 1959, está bajo la mira de diversos sectores del país del Norte que abogan por una revisión de esa medida en razón de su ineficacia y su anacronismo antieconómico.

La metáfora de la “fruta madura” fue elaborada en 1823 por el Secretario de Estado John Quincy Adams, mentor de la Doctrina Monroe, que expresaba las intenciones de los Estados Unidos de apoderarse de la isla caribeña, sosteniendo que al igual que una manzana que se cae de un árbol, al desprenderse del dominio español era comprensible que caiga bajo la órbita norteamericana. Este manifiesto de intento anexionista fue claramente frustrado por la Revolución Cubana y esta fruta sigue flotando libre en el agua y parece escaparse a los colmillos yanquis desde 1959.
A pesar de la política iniciada por el presidente Dwight Eisenhower y continuada hasta la gestión Obama, centrada especialmente en aislar económica y diplomáticamente a Cuba, lo cierto es que ha tenido un efecto contrapuesto. En los ámbitos multilaterales, la Habana ha logrado ampliar sus vínculos diplomáticos globales, tanto en la alianza con la ex URSS como en la actualidad con el activismo tercermundista centrado en la articulación del Sur global.
En la actualidad, Cuba es un actor internacional preponderante en instituciones como el Movimiento de Países No Alineados y el Grupo de los 77. Incluso, frente a las sanciones económicas unilaterales que impulsó el gobierno de John F. Kennedy, y que fueron convertidas en leyes del Congreso estadounidense, Cuba logró una victoria diplomática en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas en 1992, para que anualmente vote una resolución que las declara ilegales y exija su eliminación.
Más allá que Estados Unidos hizo caso omiso de estas demandas de la comunidad internacional, esta situación llevó al propio Barack Obama a reconocer que la política exterior de su país hacia Cuba no había logrado sus objetivos y que era necesario ser “creativos” para repensar la relación. Junto a comensales en Miami, se atrevió a sostener que “no tiene sentido” pensar en medidas como las adoptadas en 1961 porque no serían efectivas ante el mundo globalizado de “la era de internet, Google y los viajes mundiales”.
A esta nueva visión, se suma el lobby que están realizando diferentes organizaciones y personalidades norteamericanas, especialmente cubano-descendientes, que propician un cambio en la política exterior norteamericana. En tan sentido, la carta firmada por 44 destacados políticos, empresarios y académicos como misiva abierta a Obama, profundiza un planteo de flexibilización de su política hacia el pueblo cubano, más aún cuando en el grupo signan el pedido desde John Negroponte (ex director de Inteligencia Nacional durante el gobierno de George W. Bush) hasta tres ex subsecretarios de Estado para el Hemisferio Occidental.
Es claro que los intereses de estos firmantes no son más que los del imperio, proponen reorientar la política desde una estrategia de bloque a una de “ayuda” al pueblo cubano para que pueda “determinar su propio destino, al construir sobre reformas de política estadounidense que ya han iniciado”. Añade la carta que un cambio ayudará a “otorgar mayor libertad a organizaciones e individuos privados de servir directa e indirectamente de catalizadores de cambio significativo en Cuba”. Claramente, el centro de la estrategia sigue siendo colocar a la isla bajo la órbita de un modelo económico monitoreado por Norteamérica.
Si bien en 2009, por decisión de Barack Obama se levantaron restricciones hacia la Cuba, como permitir el viajes y envíos de remesas, enmarcadas en un intento de buscar “cambios democráticos” en la isla, la administración actual marcó un claro interés de mantener y cumplir las leyes del embargo, así denominado por los Estados Unidos, incluso aplicándolos en forma extraterritorial por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OEAC) del Departamento del Tesoro. Por lo que ha aumentado las acciones de persecución a empresas y agencias que realizaron operaciones hacia Cuba.
A modo de ilustración, se puede citar el caso del banco neerlandés ING que fue sancionado en junio de 2012 con una multa de 619 M de U$S por operar económicamente con Cuba a través del sistema financiero estadounidense, entre 2002 y 2007. Incluso, la multinacional sueca Ericsson tuvo que pagar una multa de 1,75 M de U$S por reparar en Estados Unidos, mediante su filial radicada en Panamá, equipos cubanos de un valor de 320 mil dólares. Por lo visto, pareciera ser que las multas y persecución se contraponen a un intento de flexibilización de la política exterior hacia Cuba.
Más allá de eso, la misma dinámica económica provoca cambios. Desde que en diciembre pasado, una docena de importantes entidades estadounidenses, incluida la Cámara de Comercio, enviaron una carta al presidente Barack Obama, en las que solicitaban el levantamiento del bloqueo, alegando que el mismo generaba un costo de más de 1.200 M U$S al año a la economía norteamericana, hasta la visita de esta semana de Tomhas Donohue, presidente de la cámara citada, junto a una delegación empresarial de alto nivel, marcan un paso de cambio.
De hecho, el objetivo de Donohue en esta visita es informarse sobre las reformas económicas impulsadas por el gobierno de Raúl Castro, tal como lo anunció la semana pasada luego de confirmar que viajaría después de su último paso en 1999. Desde 2010, Cuba ha legalizado actividades de micro-emprendimientos en diversas áreas, alcanzando la formación de miles de emprendedores independientes. Señaló Donohue: “Desde que estuve por última vez en Cuba hace 15 años, un programa de reformas ha sacado según reportes a 600.000 trabajadores de la nómina del gobierno y ha permitido que el número de emprendedores en el país se triplique a más de 450.000”.
Ante este viaje, el senador demócrata Bob Menéndez reaccionó en contra de la misiva, en una carta dirigida a la Cámara donde expresó que “Cuba no es una oportunidad atractiva de inversión porque el gobierno encarcela injustificadamente a líderes empresariales e infringe las normas internacionales del trabajo”. A su vez, remarcó Menéndez que el embargo estadounidense a la isla, impuesto hace cinco décadas, probablemente no se levante pronto porque para eso Cuba “debe liberar todos los presos políticos y respetar los derechos de sus ciudadanos”.
En consonancia con esto, en una entrevista otorgada a la bloguera cubana Yoani Sánchez, el vicepresidente Joe Biden aseguró que la política de su país hacia Cuba “se guía por el compromiso de apoyar el deseo del pueblo cubano de determinar libremente su propio futuro” y el de “promover los valores universales”. Y que si bien aplaude los cambios en las leyes de inversión en Cuba y las menores restricciones para viajar, espera que los mismos lleguen acompañados “por una ampliación de los derechos y libertades del pueblo cubano para que pueda desarrollar todo su potencial”. A su vez, Biden fue contundente en rechazar cualquier intervención de Estados Unidos a la isla.
Si bien es verdad que la legislación norteamericana apresa las manos del Presidente, especialmente la Ley Helms Burton, porque pone facultad del Congreso la posibilidad de levantar el bloqueo, lo cierto es que si Barack Obama tuviese la voluntad de flexibilizar las relaciones entre ambos países, tiene prerrogativas suficientes para matizar el embargo, como expandir los viajes de norteamericanos y extranjeros residentes en Estados Unidos, permitir el uso de medios financieros de pago, como tarjetas o cheques emitidos por bancos del país u otros y permitir operaciones bancarias con entidades cubanas; autorizar nuevos vuelos charter en la lista de aeropuertos de Estados Unidos; establecer líneas de servicio ferry entre ambos países; ampliar los productos de exportación hacia Cuba; flexibilizar o eliminar la prohibición al uso del dólar en transacciones internacionales con Cuba, hasta levantar las prohibiciones establecidas por la Ley Torricelli, que, por ejemplo, impide la entrada a puertos de Estados Unidos de embarcaciones que dentro de los 180 días anteriores hayan transportado mercancías a Cuba. Por eso, Obama deshoja la margarita por Cuba.

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OTRAS NOTAS

  • En la edición del 12 de diciembre pasado, bajo el título “Liftthe Cuban Embargo” (Levantar el embargo a Cuba), la página de Opinión de la versión digital del influyente The New York Times publicaba un nuevo editorial sobre la criminal política que por más de 50 años aplica el gobierno de Washington contra nuestro país. El hecho pasó prácticamente desapercibido para la prensa nacional e internacional.
  • Desde el fin de la Guerra fría, Cuba ha perdido perfil en el radar estratégico de Estados Unidos. Ya no tiene la significación de hace más de un cuarto de siglo, cuando desplegaba 50 mil soldados en Angola y mantenía una alianza con la URSS.
  • El gobierno de Raúl Castro teme por la vida del recientemente agente cubano liberado por la Justicia norteamericana tras cumplir trece años de cárcel por una condena de espionaje que sacudió las relaciones bilaterales entre Washington y Cuba. Sucede que una orden judicial obliga a René González, considerado en La Habana como uno de los Cinco Héroes nacionales por intentar infiltrarse en los núcleos terroristas de Miami, a pasar tres años más en suelo estadounidense bajo libertad condicional para supervisar su conducta. “René corre peligro en cualquier lugar de los Estados Unidos.
  • La opinión pública internacional quedó impresionada cuando el pasado martes, el presidente de EE.UU., Barack Obama, saludó a su par cubano, Raúl Castro, en Johannesburgo, Sudáfrica. La imagen, replicada por centenares de medios de comunicación a lo largo del mundo, sucedió durante el funeral de Nelson Mandela, en el estadio Soccer City. ¿Se abre un nuevo período en la relación entre ambos países?
  • Hechos, no palabras se complementa con otro documental: Bloqueo, la guerra contra Cuba; el terrorismo del que nadie quiere hablar. Ambos buscan romper con el discurso único de los grandes medios y el pensamiento impuesto por décadas desde Estados Unidos. “Hechos… surge como una forma de combatir la desinformación y/o tergiversación sobre la realidad de un pueblo”, revelaba su directora, Carolina Silvestre.
    –¿Por qué un documental sobre los derechos humanos en Cuba?
  • La breve visita de Jimmy Carter a Cuba ha sembrado expectativas dentro y fuera de la isla. Después de seis horas reunido con Raúl Castro, el encuentro con su “viejo amigo” Fidel, entrevista con miembros de las iglesias católica y judía, más una agenda top secret, se pueden tamizar señales de algunos cambios en las relaciones entre históricos enemigos.

domingo, 25 de mayo de 2014

Los “Errores” de Aboy Carlés, ideología y consecuencias analíticas, el Populismo:

Una crítica a: “El Populismo, entre la Ruptura y la Integración” de Gerardo Aboy Carlés.

El error más importante en la interpretación del populismo es considerarlo como algo ajeno a un marco mayor y mucho más claro el posmarxismo. Considerar que la causa es la consecuencia, la idea misma del “verdadero país” como una causa que modificaría milagrosamente sobre la realidad social es un error clave que no busca entender qué es lo que llevó a la crisis de representación inmediatamente anterior. Aboy Carlés se centra en un análisis que quiere hacer una suerte de análisis del fenómeno populista. Gran parte de sus observaciones valen la pena ser consideradas porque su acercamiento es original frente a la división populismo anti-populismo. No obstante a la hora de la verdad, no se decide por una postura clara, no sabe qué es lo esencial del populismo en  su fase actual cuando lo quiere discutir intelectualmente. El resultado es una fuga por cuestiones que no son propias de los esfuerzos que tuvo Laclau a la hora de construir su teoría en la razón populista. Este artículo busca explotar al máximo la premisa de Aboy Carlés como la crítica genuina que hace del sistema representativo por omisión y negación a ver la potencialidad de ciertas pautas marxistas para el análisis.

1-      El error de la “síntesis” de las corrientes populistas:

Un fenómeno como el populismo, le vale la misma forma de hacer una lectura hermenéutica que le puede valer a cuestiones como la República o el Estado, la simplificación a definirlo como un “fenómeno” es por lo menos reduccionista cuand no torpe. A esto simplemente hay que sumar, que mientras que Laclau si crea por su alto grado de generalidad una consideración del populismo altamente formalista y “universal” lo que hace que su productividad histórica sea muy baja por su potencial a la hora de analizar la plasticidad del proceso político sea amplia, Aboy Carlés pretende simplemente eliminarla.

Comencemos entonces por decir, que la suma de los autores elegidos para pensar el populismo es por lo menos mala. Primero, olvida un punto de referencia fundamental este se trata de una cierta necesidad de considerar que la tradición anti-populista asocia al populismo con el fascismo por la relación que este tiene con la oposición. Este tema Aboy Carlés lo trata pero no lo ve como el eje del debate entre liberales y populistas, porque hay anti-populistas marxistas que no pensarían así, no es que simplemente hay antipopulistas. Este es un error capital, el antiperonismo, no es como el antichavismo, la lógica del gobierno de Cárdenas y el poder del PRI uno de los casos que tomó como ejemplo para salir del “provincialismo” peronista olvida básicamente que es el PRI, el PRI fue y hasta lo reconoce un teórico como Giovani Sartori un partido predominante. En este sentido podemos ya saber desde el principio que el peronismo y el cardenismo poca comparación tienen si olvidamos de que contexto parten, la “Revolución Peronista” y la “Revolución Mexicana” tiene en sí misma una diferencia inconmensurable, si a esto agregamos el “Socialismo del siglo XXI” las diferencias crecen en forma exponencial, incluso cuando se excluye al Movimiento 26 de Julio en Cuba, ¿Por qué no incluirlo? Se acepta que lo que se considera como populismo es antes que nada bonapartismo, un Estado que arbitra diferencias sociales. Fidel Castro habría suprimido toda oposición y por lo tanto la idea bonapartista se esfuma, esto es lo que hace que la génesis del populismo no se pueda dar en el caso Cubano. Esto no es un tema menor, primero porque gran parte de los anti-populistas en la cuestión económica poco les importa el problema de la representación sino que analizan el gasto estatal y lo que consideran una pésima estrategia de industrialización o de administración de la renta nacional. Por lo tanto, ¿Para qué unir forzosamente a personajes de la escuela austríaca con los post marxistas o a Gino Germani con Laclau? Básicamente para pretender un bello y perfecto eclecticismo que la situación no amerita.

Justamente por eso, pareciera que nos quiere remitir a las ideas contrarias al autoritarismo de Leffort al cual no cita, esto representa una desviación más. No entender la idea de un poder más poderoso que el populista que es el totalitario, y especialmente el soviético es parte de una voluntad de desdibujar el campo de reflexión. Por eso mismo, vale la pena decir, primero que se trata de un acercamiento original pero peca de sumar cuestiones que no tienen relación. Sí es superador de las versiones críticas del populismo como el anti-populismo sin bases como defensa limitada y sin demasiado fondo ideológico de la institucionalidad. No es suficiente para terminar de definir el populismo desde el punto de vista de cómo se ha hecho la analogía de esta “Forma política”.

2-      El problema de la reducción al papel de los oprimidos y no de las clases dominantes.

Justamente cuando tomamos la base y el punto de partida de toda la argumentación podemos ver que hay un error muy grande. Este error, tiene que ver con ideas que siempre se pretender científicas porque han sido enunciadas pretendidamente desde un saber académico, ¿Por qué Aboy Carlés pretende que el populismo es un proceso autoconsciente? Primero porque tiene una idea del populismo con una teoría que pretende “adueñarse” del poder “utilizando” a cierto sector excluido de la sociedad. No sabe si esto en realidad moviliza realmente a estos sectores, o sirve de excusa a la movilización de la pequeña burguesía. Es decir no ve al populismo como lo que muchos han considerado como un bonapartismo y un “transformismo”, es decir como un “cambio en el discurso” mero cambio en la definición de nación que puede ser tan fallido como los relatos anteriores producidos desde el Estado. Esto es importante, podemos decir, ¿Se buscó aprovechar un sujeto en disponibilidad o se trato de crear un sujeto político nuevo? ¿Quién se transformó antes los intelectuales o las masas? en este sentido hay una brecha poco visitada, en el peronismo es un muya clara, el yrigoyenismo tiene una base, de partida bien distinta de la que podría tener el chavismo. Porque gracias al yrigoyenismo hay peronismo, al menos desde el punto de vista de los intelectuales como Jauretche que una y otra vez esperan la llegad del líder.

El problema de Aboy Carlés es la ausencia de comparación exhaustiva de los distintos referentes intelectuales de los populismos. Sobre todo en cada época histórica, por eso mismo en este olvido, como las clases dominantes definen qué es la pobreza, qué es el estado, y qué es la nación. No se trata de ideas abstractas, hay una definición clara de qué es el populismo, y qué es el pueblo. Podemos saber que cada historia particular redefine el pueblo en un sentido distinto porque es necesidad de la clase dominante dar coherencia a su discurso, o al menos intentarlo. Si el discurso peronista no hubiera sido capaz de interpelar a la sociedad para bien o para mal, para decirles a dos personas por fuera del sistema que eran iguales, no habría existido la posibilidad de la identidad peronista cuando esta hubiese abandonado el poder. Por eso mismo, los intelectuales como Scalibrini Ortiz y Jauretche definen al pueblo, y Perón simplemente lo adjetiva, lo hace peronista. Lo que Aboy Carlés no considera es a) el peso del antiliberalismo en Perón y en gran parte de la burguesía desilusionada con la década infame. b) lo traumático que fue para la pequeña burguesía la llegada de los otros, Borges en este sentido es fundamental en obras como: “La fiesta del Monstruo” y Cortazar en “Casa Tomada” la no aceptación por parte de la alta cultura del peronismo fue muy importante para hacer del pueblo, un pueblo en disputa con un grupo minoritario que se veía a si mismo como tal. En este sentido, la definición del país sumergido en el caso de Perú, la idea del indígena y no considerar por ejemplo como trata esta cuestión Mariategui es una forma importante de evadir el problema. Ni el anti-Imperialismo, ni el populismo como la definición del pueblo pueden ser definidas sin antes ver la frustración previa de las burguesías y pequeñas burguesías locales.

En este sentido, la cultura obrera, y la represión estatal, la forma de la clase, su maduración y el plano esencial de la negociación en el caso peronista, es distinta que en el caso de Cárdenas, y es distinta en el caso de Yrigoyen, la maduración de la clase obrera, como parte de la producción nacional es importante a la hora de pensar la división política, y el poder del sindicalismo como poder indirecto. En este sentido se puede ver esto en la lectura que hace Carl Schmitt en “Catolicismo y forma política”, discutir profundamente esto es fundamental, cuando se amplia la organización del trabajo por parte del Estado su captura en la cima se puede ir hacia la totalidad de la sociedad en una forma que el resto de los discursos no pueden, ¿Será por esto que Schmitt hace la división entre la forma de calcular propiamente económica y la racionalidad que se da en torno a la representación? La respuesta es sí, la respuesta es una consideración del grado, Schmitt podría disputar tranquilamente estas definiciones de pueblo, el caso peronista es el caso de un Estado corporativo, por esto, la clase obrera se convierte en pueblo peronista. En otros casos como el de Haya de la Torre, Cárdenas, hay otros eventos que hacen de disparador, esto se entiende cuando vamos al mito fundamente peronista, el “17 de Octubre” este funda al sello del peronismo, la mayoría compacta frente a la “minoría” no se trata de algo numérico. La burguesía, puede no pertenecer a la gran masa del peronismo puede relacionarse con ella a través del Estado. Con Cárdenas esto ocurre con la nacionalización del petróleo. Yrigoyen consigue esto con simplemente ser electo en 1916, no hay que especular en creaciones literarias, muy posteriores de educación sentimental no se trato de simples creaciones que alteraron la mentalidad sino más bien de crisis bastante importantes como la de 1929 y la Segunda Guerra Mundial las que hicieron del populismo lo que muchos han sintetizado varias veces como parte de la historia nacional del modelo ISI. Un modelo que entendería Schmitt que realiza la burguesía, pero que en el momento de la crisis de su dominio termina buscando a un nuevo poder, un nuevo elector, un nuevo líder y que aunque este no sea de su “agrado” es Perón, en el caso del PRI, la unidad nacional y la posibilidad de re-organizar el país en torno al capitalismo moderno, truncado la crisis campesina, la Reforma Agraria la gran promesa del PRI es el hecho que Aboy Carlés, ha tomado como la restricción clara entre “la inclusión/exclusión”, sobre esto queda claro que la idea clásica del marxismo presente en Rosa Luxemburgo es más clara, “Reforma o Revolución” , con todo la idea misma de Revolución puede ser una enunciación burguesa o en términos claramente estalinistas el “momento democrático burgués” o en otras formas de planteo de la crisis del desarrollo del capitalismo en los países con sus particularidades.

Nuevamente Aboy Carlés en pos de su argumentación asesina al ídolo, ¿Cómo se puede llegar a ignorar que el enunciado del sujeto es el principal propósito de la identidad? Haya o no haya registro de ese discurso. Por eso mismo, cuando se consideran eventos posteriores como “La resistencia peronista”, “Monteros”, y otros, depende el caso y el papel del partido, y si el régimen es expulsado del poder queda todo subsumido a la idea de que se inventa una patria verdadera, y que la patria verdadera es una unidad de análisis. Esto es un error, no es una simple definición de patria verdadera o falsa lo que desarrolla el dispositivo en la crítica a la hegemonía, sino como Gramsci entiende e incluso Laclau entiende, la Patria, la única, es en sí misma definida como la carencia, “Patria Sí, Colonia No.”, se presupone en pos de una liberación, de una reconciliación o no, porque existe la posibilidad de superación dialéctica, por ejemplo esto es el caso de la Izquierda Nacional en Argentina, o de presidentes brasileños como Goulart, no son “Populismos” por excelencia pero parte de la experiencia histórica del populismo. Justamente por eso, la “Imagen” verdadera del populismo es la forma discursiva y táctica de mostrar el papel de grupos particulares, en este sentido Aboy Carlés olvida simples slogans como: “Alpargatas sí, Libros No”, y luego la llegada de los libros de la mano de Puiggrós, Fermín Chávez, John William Cooke, Perón mismo en “La hora de los Pueblos” y muchos otros. El pueblo peronista en los 60´-70´ tenía una densidad sociológica, histórica y política que no tuvo en el 1945 por el desprecio parte de la clase dominante que no le ponía el mote de peronista, y por el hecho de que la democracia y el sistema productivo en Argentina al cambiar inexorablemente altero las alianzas de clase inexorablemente y esto se puede ver en la exigua representación sindical que tienen populismos como el chavismo, el kirchnerismo y otros en el congreso con diputados sindicales, lo cual asume burocracias sindicales, cómplices en la explotación del trabajador y férreo control policial y para policial, ¿Dónde estarían las masas libres? Pero esto es lo de menos, podemos decir, que la marginalidad post neoliberalismo hoy tiene un tratamiento tan distinto mediante el asistencialismo, valor a ultranza de la burguesía liberal o progresista que no es necesario la idealización de la pobreza por sí misma y la idea de redención. Esto cambia la presencia de intelectuales que se preocupan más por el Estado, la democracia, y la permanencia en la “gestión” que en la encarnación de un pueblo. El intelectual que no toma el Estado sino como conjuntos de consejeros de príncipe exiguos, iluminadores de la Opinión Pública, moralistas no pueden creer la imagen de un sujeto específico en clave de dominación absoluta porque sino estarían fundando un conflicto político irresoluble. El “Soviet” y el “Pueblo” en el sentido de Schmitt dejarían por fuera todo romanticismo, no se trata de describir al pueblo sino de demostrarlo, como en el caso del Soviet con la clase obrera luego de la burocratización, su presencia en acto, y no posibilidad pone en la cabeza del Estado al que define por adelantado y dispone el rumbo.

En este sentido la elección electoral tanto en el caso del peronismo, como del chavismo en su forma empírica, puede servir como análisis, a posteriori, pero olvida que la lógica plebiscitaria es aumentar exponencialmente el poder de una mayoría por más pequeña que sea. El populismo no es la democracia liberal, y cuando lo es, tiene que ser el proyecto hacia la “democracia radical” así lo entiende Laclau, aunque no le interesa definir como en el caso de Schmitt o Weber bajo que forma se sujetará a esa totalidad, para eso está en suma la relación libidinal con el líder. En este sentido para el populismo vale una crítica magistral que Schmitt hace de Marx a favor de Bakunin, y que vale para Aboy Carlés no se trata de otra cosa que considerar que el lumpen proletariado, lo despreciado, lo indefinible, como dice Schmitt, la “canaille” sobre Bakunin, es por sí una fuerza digna de ser tenida en cuenta, antes los peones de campo, las empleadas domésticas, los obreros, hoy en día los “villeros”, los pobres, “los piqueteros”, los trabajadores en negro, las barras bravas, y una suerte de gran mezcla de personas fuera de la buena sociedad. En México esto estaba fuertemente unido a la cultura del campesino explotado hasta lo insoportable por los terratenientes. Es más, el odio a la cultura, a la forma, casi una cuestión “plebeya” es lo que Schmitt vio en forma obtusa como particularidad del pueblo ruso, justamente por su odio claro a la idea de clase, y su preferencia por la forma de análisis de la representación del Soviet o el partido, el cual podría ser definido como un grupo no esencial de: “Campesinos, Soldados y Trabajadores”, en este sentido la patria verdadera, nuevamente remitiéndonos a “Catolicismo y su forma Política” queda claro en forma excelente en el signo que Schmitt ve como anti moderno y que nosotros podríamos pensar como “populista” como mal proceso de “fragua” de la sociedad moderna, la Hoz y el Martillo más que de la sociedad futura sería el signo del pasado imposible de huir por parte de Rusia, su atraso en su no maduración capitalista. Queda claro que la idea de un pueblo que se modifica, es lo que Perón y el peronismo se redefinen en formas que Aboy Carlés ve como polos chatos y casi funcionales a una dinámica que no le preocupa resolver.


Esto lleva a una dinámica que en el caso del chavismo llevaría a un callejón sin salidad se trata de evitar, pensar si se trata de una construcción en torno al antagonismo radical, no hegemónico sino en el plano de la guerra civil, “Armar o no armar a los obreros” en el caso del peronismo es decir, bonapartismo o revolución. En el caso del chavismo las fuerzas armadas bolivarianas, son el “poder neutral” incluso si el pueblo se equivocase su forma tutelar en última instancia lo resolvería, en este sentido que las fuerzas armadas sean el verdadero poder neutral, es un hecho capital de la realidad política y no de la teoría política, Hindenburg líder militar, Napoleón, Perón, Cárdenas, todos ellos militares, que Constant y Schmitt hayan querido obviar esto, y que esto sea parte de una forma en que Marx entendió el bonapartismo, ejemplo trascendental el “Fin de la Guarida Nacional”, el “Fin de las Organizaciones especiales-Montoneros”, da un resultado claro, divide al verdadero líder carismático y populista genuina de quien no puede serlo, Hugo Chávez Frías, populista verdadero, se pudo sostener con el pueblo, el cual lo salvó del Golpe del 2002, demuestra su genuina idea de líder popular, supo reconocer y hacerse reconocer en el pueblo, fue un demagogo útil a la usanza venezolana en Max Weber en el sentido positivo, cosa que Aboy Carlés no quiere problematizar ¿Hay un solo sentido para demagogia? En el caso claro de Maduro hoy en día tal vez el más avanzado “populismo” son las fuerzas armadas las que mantiene el poder, y el orden y ordenan todo el poder. Chávez tal vez con ingenio en forma intuitiva como Perón, colocó a Maduro como el Argentino a Isabel Martínez de Perón, fueron el resto de lo poderes que no se ordenaron en torno al Estado los que necesitando la figura carismática tal  vez habría llevado a la crisis política, poniendo en duda el “Carisma de Cargo” llevándolo a una inercia que roza lo patético. No ver la muerte de un populismo como algo digno de admiración hace que la definición sociológica, la investigación posterior de qué es el pueblo francés, peronista, chavista, kirchernista o bolivariano, genera la idea de una necesaria creación anterior. Pero esto justamente el poder nominar están importante como el poder dirigir, el poder conducir, por eso mismo, “Führer”, antes del papel de Hitler, el poder personal resurge como la idea del César, justamente la figura del poder personal que le quita el “Título” al Princeps (Latín: Príncipe), y que genera títulos a posterior como Kaiser, Tzar, etc.  

sábado, 24 de mayo de 2014

Intervenciones mediáticas en América Latina

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Intervenciones mediáticas en América latina

Año 7. Edición número 314. Domingo 25 de Mayo de 2014


Concentración y política. El panorama de los medios hegemónicos en América latina es revelador: los grupos que dominan canales de televisión, radios, diarios y revistas coinciden en un mensaje afín al interés de los capitales trasnacionales.


Cuatro empresas concentran el 60% de la rentabilidad y audiencia del continente.
Generalmente, la derecha propone una visión inmaculada de los medios de comunicación. Con citas refinadas de Alexis de Tocqueville, sugiere que es el cuarto poder de una república porque garantiza la libertad de expresión de una sociedad. Sin embargo, el argumento se desmorona como castillo de naipes al analizar la concentración mediática en América latina, y se podría decir del mundo también, especialmente centrado en una lógica liberal donde el monopolio comunicacional obstruye la competencia y pluralidad de voces y alternativas de pensamiento.
Y el planteo de concentración no es un discurso abstracto, sino un proceso concreto que comenzó durante las intervenciones militares en el continente, donde la mayoría de los gobiernos de facto avanzaron en la centralización de los medios para lograr un control efectivo de los contenidos político-culturales de los mismos. Uno de los casos emblemáticos es el que diseño que hizo la Dictadura Militar Brasileña (1964-1985), que para hacer efectivo el control informativo avanzó sobre los pequeños medios gráficos y centralizó en empresas de comunicación masiva, dando como principal resultado en 1965 la formación de la Televisión Globo, junto a un diario que por primera vez logró la distribución nacional, el Jornal Nacional. A partir de la suma de otros espacios informativos constituirá la Rede O Globo, y la paradoja es un monopolio que nació para controlar y hoy se manifiesta a favor de la libertad.
En tanto que el caso argentino es diferente; la Dictadura Militar Argentina (1976-1983) centralizó en poder estatal los principales medios y, posteriormente, con las privatizaciones realizadas en la fase neoliberal de los noventa fueron otorgados a empresas que abarcaron diferentes rubros de comunicación, especialmente al Grupo Clarín. Tal como señalan dos investigadores de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Guillermo Mastrini y Damían Loretti, la concentración mediática en América latina se expresa en que tan solo cuatro Grupos (Globo, Cisneros, Clarín y Televisa) concentran el 60% de las rentabilidades del sector en el total de los mercados y de las audiencias. Así, la Globo en Brasil concentra el 16,2% de los medios impresos, el 56% de la TV Abierta y el 44% de la TV paga; en tanto que Clarín en Argentina controla el 31% de la circulación de periódicos, el 40,5% de las ganancias en TV abierta y el 23,2% del Cable; en tanto que en México un duopolio (Televisa y TV Azteca) emiten el 98% de la producción televisiva.
Estos grupos son operados por distintos clanes, como los Noble en el Grupo Clarín, que junto a los Noble, Mitre, Fontevecchia y Vigil concentran los medios en Argentina. Y si recorremos el mapa de concentración familiar en el continente, podemos ver lo mismo en Brasil, con los Marinho, Frías, Collor y Sarney (estos últimos son el apellido de dos expresidentes) que se apoderan de gran parte de las comunicaciones; o a Slim, que es hegemónico en México; o que los Edwards, Claro y Mosciatti se distribuyen el mercado en Chile; así como los Cisneros y Zuloaga en Venezuela; los Rivero, Carrasco, Duero y Tapia en Bolivia; los Chamorro en Nicaragua y los grupos de Santo Domingo y Santos en Colombia. En tanto que en Ecuador, son 19 las que tienen las 298 de 384 frecuencias de TV abierta y 45 familias poseen el 60% de las más de mil concesiones de radio AM y FM.
A su vez, estas empresas familiares están aliadas a corporaciones transnacionales como la News Corporation, Viacom, Time Warner, Disney, Sony y Prisa, que se relacionan a estos grupos multimediáticos regionales para la provisión de productos y servicios audiovisuales, incluso adquiriendo activos y ocupando lugares en sus estructuras de gestión. Como resultado directo, el 85,5% de las importaciones audiovisuales de América latina proviene de los Estados Unidos, compuesto de más de 150 mil horas de films, series y eventos deportivos de ese país, presentados por emisoras televisivas del continente.
Este escenario tiene impactos negativos para la región, porque la concentración mediática en América latina provoca la exclusión de otros operadores que no pueden competir contra los precios predatorios que sostienen estas empresas, además de los controles oligopólicos sobre la producción, distribución y difusión de contenidos, a través de patentes y derechos de propiedad intelectual por parte de estos grupos. La entrega de los premios Martín Fierro en Argentina mostró un ejemplo de cómo los medios concentrados abandonan áreas de cultura o formación educativa, que son abordados por la TV pública que obtuvo 5 reconocimientos esas áreas, y se concentran en formatos de entretenimientos, de mayor rentabilidad por audiencia. Además, la transnacionalización de contenidos reduce la presencia de identidades nacionales o regionales, resignificando valores y sentidos históricos de la sociedad. Por ejemplo, en plena integración con Brasil no existen canales brasileños en la programación de ese país.
Y el tema no se cierra en una cuestión de negocios económicos, también se manifiesta en lo político. En defensa de sus posiciones dominantes en los mercados de información y comunicación, los grupos concentrados operan sobre el poder político para lograr sostener una escasa regulación o liberalización del sector. Mientras los gobiernos acompañan sus estrategias comerciales y empresariales, reciben protección mediática, en tanto que se cuestione sus intereses cierren filas contra los mismos, incluso de manera manifiesta, como lo hace el Grupo de diarios de América, fundado en 1941, que nuclea a once diarios de países de la región: La Nación (Argentina), O’Globo (Brasil),El Mercurio (Chile), El Tiempo (Colombia), La Nación (Costa Rica), El Comercio (Ecuador), El Universal (México), El Comercio (Perú), El Nuevo Día (Puerto Rico), El País (Uruguay) y El Nacional (Venezuela), que abiertamente se opone a los gobiernos del llamado “arco progresista” y opera contra ellos. Este conjunto de periódicos tiene un alcance de 5 millones de ejemplares por día y una tirada que llega a 10 millones los domingos.
Más aún, frente a la crisis de los partidos tradicionales, las clases dominantes del continente se expresan a través de estos medios, en alianza con cadenas internacionales, enfrentándose a los gobiernos populares de la región. Por eso, sostener la idea de un periodismo independiente en un contexto de monopolización y confrontación política, al menos peca de ingenuidad y no comprende su alienación laboral, o actúa como la Sociedad Interamericana de Prensa, compuesta por los dueños de las corporaciones mediáticas, en representación de una seudo-libertad de opinión frente a los “presidencialismos” agobiantes de América latina.
Pero en este contexto, no es casual que los gobiernos de América latina se preocupen por los Medios de Comunicación, pero no para restringir la libertad de expresión, sino para garantizar su pluralismo. Y esto no es una agenda sólo de los gobiernos de izquierda, forma parte también de las políticas públicas de los gobiernos conservadores, como Colombia, México o Chile, antes de Bachelet, donde se avanzó hacia una legislación de medios comunitarios y recientemente recibió una crítica del Departamento de Estado Norteamericano, que en su reporte anual de prácticas de DDHH advirtió que si bien “la constitución provee de libertad de discurso y de prensa, y el gobierno respeta estor derechos, la mayoría de los productos mediáticos se encuentran en las manos de dos importantes empresas familiares, Copesa y El Mercurio”. En tanto que México y Bolivia propiciaron cambios constitucionales, y en Venezuela en 2004 y Argentina en 2009 se generaron nuevos marcos regulatorios, en Colombia y Brasil el debate está presente en las agendas electorales de este año. Sin duda, la desconcentración y el pluralismo de los medios de comunicación son un desafío pendiente de las jóvenes democracias latinoamericanas que se enfrentan a estas nuevas oligarquías de los monopolios multimediales.

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  • La concentración de medios de comunicación en América latina en manos de las elites económicas y su impacto sobre la dinámica política de la región se constituyó en una problemática que ganó espacio durante los últimos años en el debate público. Fue con el surgimiento de liderazgos políticos como los encabezados por Néstor Kirchner en Argentina, Hugo Chávez en Venezuela y Lula da Silva en Brasil que la situación comenzó a ser observada como un desafío político, en la medida en que bloquea la consolidación de una democracia de mayor alcance.
  • Las encendidas protestas que acompañaron las primeras escalas de la gira de la bloguera disidente cubana Yoani Sánchez por Brasil reavivaron las discusiones sobre el carácter de los medios alternativos en la política actual, ya que el espectro de los medios alternativos de comunicación en América Latina se ha modificado profundamente en los últimos diez años.
  • En 2016, por primera vez desde la llegada de la televisión a América latina, habrá más habitantes con acceso a la TV digital terrestre que a la TV analógica. Así lo indica un reporte de Dataxis, una empresa especializada en audiencias de medios de comunicación. Se estima que 12,3 millones de hogares con televisor de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela tienen acceso a la TDT. Brasil será el país que registrará el mayor número de hogares con acceso a la TV digital abierta con un 65% del total latinoamericano a fines de 2017.
  • Concluido el IV Congreso Nacional del Partido de los Trabajadores, medios gráficos y televisivos reaccionaron fuertemente contra una iniciativa aprobada en el mismo. Impulsar una democratización de la comunicación lo presentaron como un intento de sancionar una ley de “control de prensa”, idea que fue replicada por informativos argentinos.
  • La prensa brasileña debería asumir categóricamente que tiene un candidato y que tiene un partido, lo que no se puede aceptar es que intenten vender la idea de neutralidad. Sería más simple, más fácil.” “La verdad es que nosotros tenemos 9 o 10 familias que dominan la comunicación en este país. Y la mayoría de esos grupos profesan prejuicio, hasta odio”, hacia el gobierno. Las frases no son Lula for import, las pronunció el presidente del Brasil una semana atrás y, por supuesto, no fueron recogidas por los medios de nuestro país.
  • Este comienzo de siglo no ha sido particularmente favorable para la derecha latinoamericana. Después de haber gobernado gran parte de los países del continente por décadas seguidas –con dictaduras militares y gobiernos neoliberales, entre otros–, la derecha vive una situación de profunda debilidad política y aislamiento social en la región.

miércoles, 7 de mayo de 2014

II Jornadas de estudios de América Latina y el Caribe

Universidad de Buenos Aires
Facultad de Ciencias Sociales
Instituto de Estudios de
América Latina y el Caribe

II Jornadas de estudios de América Latina y el Caribe:
             desafíos y debates actuales
             24, 25 y 26 de septiembre de 2014
Facultad de Ciencias Sociales – Universidad de Buenos Aires
                  Buenos Aires, Argentina


SEGUNDA CIRCULAR
Desde IEALC nos satisface compartir las novedades respecto de las II Jornadas de estudios de América
Latina y el Caribe: desafíos y debates actuales, a realizarse durante los días 24, 25 y 26 de septiembre de
2014.
La primera edición de nuestras jornadas ha sido un ámbito de discusión y diálogo entre aquellos que hoy
piensan y escriben sobre América Latina y el Caribe. Esperamos, en esta nueva edición, consolidar y
ampliar dicho espacio, invitando a participar a todos aquellos estudiantes e investigadores interesados en
difundir y poner en debate sus trabajos e hipótesis, y nutrirse del diálogo con otras perspectivas. De este
modo, estas jornadas esperan contribuir a la problematización de presente, pasado y futuro de la región a
partir de varias de las preocupaciones que atañen a la realidad de nuestros países.
En primer lugar, comunicamos que se encuentra abierto el período de recepción de contribuciones. Los
resúmenes y ponencias serán recibidos mediante correo electrónico, debiendo ser enviados a
iealc.jornadas2014@gmail.com.
Asimismo, la fecha límite para el envío de resúmenes será el sábado 31 de mayo de 2014.
Los resúmenes deberán contar con una extensión máxima de 500 palabras, presentándose en formato A4,
fuente Times New Roman 12 e interlineado 1,5.
Por otro lado, la fecha límite para el envío de ponencias será el lunes 18 de agosto de 2014.
Las ponencias deberán contar con una extensión máxima de 10.000 palabras –incluyendo citas y referencias
bibliográficas-, presentándose en formato A4, fuente Times New Roman 12 e interlineado 1,5.
Los resúmenes y ponencias deberán enmarcarse en alguno de los siguientes ejes temáticos: *
1. Medios de comunicación y cultura
2. Historia de las ideas y los intelectuales
3. Teoría social y política latinoamericana
4. Luchas populares, sindicalismo y movimientos sociales
5. Clases dominantes y sus reconfiguraciones sociales y políticas
6. Golpes de Estado, represión institucional y violencia política
7. Arte, literatura y política
8. Desarrollo y modelos de acumulación
9. Estado y políticas públicas
10. Geopolítica e integración regional
11. Problemas urbanos y rurales
12. Mujeres, géneros y luchas feministas
13. Construcción de Ciudadanía y Derechos Humanos
*Los comités académico y organizador podrán reorientar los resúmenes y las ponencias presentadas al eje temático
que consideren más pertinente.

Los resúmenes y ponencias deberán ser encabezados de acuerdo al siguiente detalle: Eje temático
sugerido - Autor/es: apellido y nombre - Inscripción institucional - Título de la ponencia.
Por último, los archivos enviados deberán ser nombrados según el siguiente detalle: eje temático
sugerido – autor/es. Asimismo, se deberá consignar eje temático sugerido en el “asunto” de correo
electrónico. Todos los trabajos enviados serán publicados en el sitio web del IEALC. La inscripción de
expositores y asistentes será de carácter gratuito.

Comité Académico: Waldo Ansaldi, Atilio Borón, Hugo Callelo, Rubén Dri, Patricia Funes,
Eduardo Grüner, Néstor Kohan, Damián Loreti, Guillermo Mastrini, Pedro Pírez, Diego Raus,
Emilio Taddei, Mabel Thwaites Rey, Mario Toer.

EJES TEMÁTICOS
EJE 1: MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y CULTURA
Coordina: Ariel Goldstein
   Una de las características del actual contexto político latinoamericano resulta la redefinición del
debate acerca del rol desempeñado por los medios de comunicación en la esfera pública de estas
sociedades. Varios de los gobiernos que han accedido a las presidencias entre fines del siglo pasado y
principios del actual, han pretendido situar a ciertos grupos de medios privados como adversarios
políticos, señalando sus intereses particulares y pretendiendo desnaturalizar su tradicional papel de
mediadores “neutrales”. Los grupos de medios privados han respondido con virulencia a estas
acusaciones, indicando que estaría en riesgo la “libertad de expresión”, y colocándose en ciertos casos en
una manifiesta oposición a las políticas de estos gobiernos.
   Así entonces, estos nuevos conflictos entre ciertos gobiernos latinoamericanos y los grupos de medios
privados han redefinido los términos de un debate fecundo respecto de cómo la incidencia de los medios
de comunicación en la formación de opinión pública afecta y condiciona las luchas culturales y políticas
en nuestras sociedades. El propósito de la convocatoria de esta mesa invita a pensar en análisis de casos
particulares o comparaciones, de tipo histórico o coyuntural, que reflexionen acerca de estas
problemáticas de historia significativa en nuestra región, que se expresan con particularidad intensidad
en el presente de las sociedades latinoamericanas.
EJE 2: HISTORIA DE LAS IDEAS Y LOS INTELECTUALES
Coordinan: Diego Giller - Andrés Tzeiman
   La producción y recepción de ideas en nuestro continente siempre ha resultado un campo
problemático. En tal sentido, la pregunta por el qué hacer con aquellas corrientes interpretativas de la
realidad social concebidas para otros contextos y latitudes –principalmente las europeas-, se ha
transformado en el núcleo dramático de nuestra historia intelectual. El gran problema teórico que nos
constituye en nuestras identidades latinoamericanas y caribeñas, viene dado por interrogantes que
intentan pensar cómo leer, traducir, reapropiarse, reescribir y transformar en nuestras singulares
realidades periféricas aquellas ideas –sean de signo transformador o conservador- importadas desde los
centros de desarrollo capitalista.
   Si bien en sus orígenes lo que se conoce en nuestra América por Historia de las Ideas ha estado
fuertemente dominado por corrientes filosóficas –con la obra pionera de José Gaos y Leopoldo Zea-, hoy,
podemos y debemos ampliar ese campo interpretativo. Y ese, justamente, es el objetivo de este eje
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temático: invitar, desde lo transdisciplinario, a profundizar en la producción de ideas, no ya en América
Latina sino de América latina; pensar sus orígenes; indagar sus contextos de producción; interrogarnos
por su especificidad; difundir tradiciones de pensamiento olvidadas; y analizar las posibilidades de
concreción de un proyecto común, desde el sur del río Bravo hasta la el final de la Patagonia, entre otras
cuestiones.
EJE 3: TEORÍA POLÍTICA Y SOCIAL LATINOAMERICANA
Coordina: Agustín Artese
    La problematización de la realidad latinoamericana y la producción de sentido alrededor de la
reflexión sobre las contradicciones que la atraviesan han sido y son tensionadas por dos conjuntos de
interrogantes. Por un lado, como se preguntara José Aricó, ¿hasta qué punto las formaciones sociales
latinoamericanas pueden identificarse bajo una única categoría? ¿Existe una unidad abarcativa y
diferenciable por sobre las tensiones generadas tras casi dos siglos de su fragmentación en estados
nacionales?. Por otro lado, ante la evidencia de la existencia de esa "unidad problemática", ¿es posible
delimitar y caracterizar el contenido de su identidad? ¿Cuáles son las raíces y los rasgos de su
especificidad, los caracteres que hacen a su construcción como una unidad diferenciada y legible en su
particularidad compleja?
    El presente eje temático busca reunir a todas aquellos aportes que contribuyan al necesariamente
inconcluso debate sobre los tópicos de la teoría social y política latinoamericana, su especificidad, sus
aportes para la compresión regional pasada, presente y futura, sus tensiones y contradicciones. Por ello,
convocamos a la presentación y puesta en común de trabajos que discutan sobre temas tales como la
relación entre política y sociedad en América Latina; la especificidad del Estado en la región; la
particularidad de sus formaciones sociales; la construcción de las identidades nacionales. Así como
también la discusión sobre la colonialidad; la posibilidad de construir un pensamiento crítico por fuera de
la matriz eurocéntrica; el recorrido y la fecundidad del marxismo en América Latina; la discusión
epistemológica y las pedagogías críticas; el papel de las ciencias sociales en la aprehensión y apropiación
de la realidad autóctona. La diversidad temática no se reduce, sin embargo, a estos problemas, siendo
recibidos otros aportes que contribuyan al debate en tan vasta área.
    En este marco, invitamos a la reflexión crítica sobre los contenidos que hacen a la teoría social y
política latinoamericana, buscando dilucidar la generalidad de su especificidad, sabiendo que la cabeza
piensa donde los pies pisan.
EJE 4: LUCHAS POPULARES, SINDICALISMO Y MOVIMIENTOS SOCIALES
Coordinan: Mariana Campos - Silvia Garro
   A lo largo del tiempo, las luchas motorizadas por diversos colectivos se constituyeron en un fenómeno
por demás interesante para analizar debido, no solo a la variedad de actores sociales involucrados, sino
también a las múltiples reivindicaciones y sujetos interpelados por las mismas. Así, estas expresiones se
vuelven un núcleo atractivo para problematizar y particularmente, profundizar sobre las especificidades
de América Latina y el Caribe.
   En este sentido, las manifestaciones en los distintos contextos políticos y económicos latinoamericanos
y caribeños, alientan la mirada sobre las luchas populares, en sus diferentes formas; el sindicalismo, cuyas
particularidades varían según su estructura en cada nación; y los sujetos involucrados en los distintos
movimientos sociales.
   El objetivo de este eje es reunir a los investigadores, graduados y también estudiantes, que
desarrollen sus estudios sobre estas temáticas. Los debates incluirán las particularidades del sindicalismo
y el accionar de los trabajadores, las reivindicaciones y los sujetos que integran los movimientos sociales,
los reclamos motorizados por estudiantes y las diversas formas de expresión de las luchas populares. Se
tendrán en cuenta también las particularidades regionales y se incorporarán en los debates tanto los
estudios actuales como los históricos.
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EJE 5: CLASES DOMINANTES Y SUS RECONFIGURACIONES SOCIALES Y POLÍTICAS
Coordinan: Gonzalo Sanz Cerbino - Carlos Adrianzén García Bedoya
   La naturaleza, historia, ideas y formas de intervención de los sectores política y económicamente
dominantes en nuestras sociedades han sido una preocupación constante en las ciencias sociales. Desde
distintas conceptualizaciones y enfoques, el tema nunca ha dejado de estar presente en los debates. Elites,
oligarquías o burguesías, barones, terratenientes, hacendados o gamonales. He aquí algunas de las formas
en que suelen aparecer en las reflexiones históricas que sobre ellas se han hecho. Todas remiten, grosso
modo, a los mismos actores: quienes detentan los hilos del poder. Convocamos a presentar trabajos en
este eje a todos los interesados en discutir el problema, esperando que diferentes enfoques puedan
debatir y enriquecerse en el diálogo. Desde los abordajes teóricos hasta aquellos trabajos de factura
empírica, quienes realicen una reconstrucción histórica y también, especialmente, quienes reflexionen
sobre el presente de las clases dominantes en América Latina. Estudios sobre corporaciones, gremios o
agrupamientos empresarios; movimientos o partidos políticos impulsados por los sectores dominantes;
las derechas en América Latina; su participación en gobiernos o regímenes políticos; su relación con
instituciones o poderes públicos; los mecanismos de dominación, así también como sus aristas
económicas o sociales. Estos temas, entre otros, serán recibidos aquí. En especial, aquellos que esperen
nutrirse del diálogo con otras perspectivas.
EJE 6: GOLPES DE ESTADO, REPRESIÓN INSTITUCIONAL Y VIOLENCIA POLÍTICA
Coordinan: Analía Goldentul - Florencia Lederman - Miguel Leone
    Quien desee entender la transformación de las sociedades latinoamericanas no debiera desatender el
papel que la violencia política ha tenido en el siglo XX. Violencia que encuentra su origen en conflictos de
clases y que continúa de múltiples formas. Violencia que no se limita a las clases subalternas sino que se
extiende a la ejercida por los Estados y/o los sectores dominantes. Violencia rural y urbana. Manifiesta o
latente. Violencia que es, efectivamente, la forma predilecta de producción y transformación de un orden
social específico.
    Esta mesa propone funcionar como un espacio de diálogo entre estudiantes e investigadores abocados
al estudio de la violencia pasada y presente en América Latina. La década del ´50 fue un momento de
inflexión en el continente: el período conocido como “la violencia” en Colombia, el derrocamiento de
Arbenz en Guatemala y la Revolución Cubana, marcaron sin duda un punto de reacomodamiento en las
estrategias de violencia y resistencia de diversos sectores políticos en la región. El Golpe de 1964 en
Brasil fue el primero de una serie de dictaduras institucionales en las que la violencia estatal
alcanzó su máxima expresión. Las décadas del ´80 y el ´90, las transiciones democráticas y el fin de la
Guerra Fría representan probablemente otra gran mutación. Por último, los actuales mecanismos de
desestabilización de gobiernos democráticos y los desplazamientos de mandatarios (como los casos de
Honduras y Paraguay), comúnmente llamados "nuevos golpes de Estado”, “golpes blandos” o “golpes
institucionales”, nos incitan a la creación de nuevos conceptos y a la revisión de los ya existentes.
    En tal dirección, creemos que aquellas líneas de interpretación que logran teorizar sin renegar de la
historia son las más fructíferas a la hora aportar claves explicativas sobre este objeto de estudio.
Siguiendo estos lineamientos, invitamos a pensar y problematizar las diversas formas de violencia
política desde perspectivas capaces de combinar la imaginación sociológica con la evidencia histórica.
EJE 7: ARTE, LITERATURA Y POLÍTICA
Coordina: Matías Rodeiro - Mauro Miletti
   Revisar y repensar la relación entre arte y política en las sociedades de Nuestra América es el
propósito general de la convocatoria. Relación tensa y nada evidente, la conjunción de ambas
dimensiones pliega una densa serie de dilemas teóricos y éticos. Factible de ser recorrida por las
dimensiones políticas del arte o por la dimensiones estéticas de la política. Por las posibilidades abiertas
para pensar lo político desde el arte, y al arte desde lo político. Por cuestiones del estilo, de los grandes
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géneros narrativos (como la tragedia y la comedia), por su vinculo con los llamados modos de producción,
etc.
   Desde la voluntad de expulsar a los poetas de la polis. Su revisión suele ser iluminadora de aspectos
significativos de épocas, filosofías, ideologías, concepciones del mundo, fenómenos históricos, y
movimientos sociales. En Nuestra América, desde el cultivo colonial del barroco, la polémica entre Bolívar
y Olmedo en plena Independencia, pasando por las literaturas políticas de las generaciones románticas
del siglo XIX. O en el siglo XX, por las rupturas y continuidades entre el modernismo y las vanguardias; o
por el compromiso con la revolución durante el “boom”; por nombrar unos pocos momentos de esa
relación, en la que insistimos se condensaron una serie de debates y reflexiones constitutivas del
pensamiento y la expresión americana.
   Querellas en torno a la noción misma de lo americano (la propia voz Latinoamérica, encuentra su
origen en un estudio de 1789 sobre la literatura del sur del continente y las ambiciones panlatinistas de
Napoleón III); reflexiones sobre el drama de la originalidad o la copia, sobre las relaciones entre
localismo-universalismo, sobre innovación-tradición, sobre el compromiso-autonomía; construcciones
del “otro”. Es decir, que a su interior se plantearon con seriedad algunos de los presupuestos que acechan
a todo pensamiento, toda escritura o forma de expresión; por caso, la pregunta por una noción de
libertad, el problema de las tradiciones y las herencias, de quiénes somos cuando hablamos, escribimos,
nos expresamos o somos.
   En suma, cuestiones como la de la identidad o la del estatuto mismo de lo “real”; se debatieron
acalorada y creativamente al interior de las relaciones entre las cuestiones estéticas y las cuestiones
políticos. Ante lo cual, nos interesaría preguntamos por el estado de esa relación (sea en la literatura, el
cine, el teatro, la plástica, la música, etc.) en la actualidad de Nuestra América destacada por procesos de
integración y emancipación. Así como, por cómo volver a leer o interpretar a los clásicos que han pensado
o habitado esa relación.
EJE 8: DESARROLLO Y MODELOS DE ACUMULACIÓN
Coordinan: Maisa Bascuas - Irene Provenzano
   Con diferentes niveles de radicalidad y de disputa política, en América Latina y el Caribe la crisis del
régimen de acumulación neoliberal decantó en el ascenso de gobiernos que tomaron distancia de algunos
de los postulados teóricos centrales del neoliberalismo y que ensayaron respuestas ‘heterodoxas’ a
algunas de las consecuencias económicas y sociales más acuciantes de la crisis. Combinaciones de nuevos
escenarios políticos y el relanzamiento del crecimiento luego de la profunda crisis que afectó a la región a
principios de la década de 2000 parecen haber configurado una etapa “postneoliberal” o
“neodesarrollista” en la que se ha vuelto a poner en discusión el rol del estado en la definición del
desarrollo y las estrategias de acumulación, así como la relación de las economías nacionales con la
economía global.
   El tema del Desarrollo, y el rol del Estado en el mismo, constituye un problema teórico y político de
larga data y un interrogante nodal en las Ciencias Sociales. A la luz del reverdecer actual de estos debates,
a pesar de la convicción con la que se anuncia el fin del neoliberalismo, las características de la etapa
están lejos de ser claras. En esta mesa se promueve la discusión en torno de los desafíos y las
contradicciones de la acumulación de capital en la región luego de la crisis neoliberal, las rupturas y
continuidades con la estrategia neoliberal de desarrollo, así como sus reconfiguraciones tras la crisis
financiera global. Asimismo, promovemos trabajos que, desde una perspectiva comparada, analicen las
estrategias políticas y comerciales de la región, el rol de los estados, las relaciones de fuerza que subyacen
a dichas intervenciones y la forma específica de inserción de las economías emergentes en el mercado
internacional. Finalmente, promovemos las revisiones históricas sobre la problemática del desarrollo en
América Latina y el Caribe, y la actualización crítica de las escuelas de pensamiento que han sido centrales
en esta área, tales como el estructuralismo latinoamericano y la teoría de la dependencia, entre otras.
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EJE 9: ESTADO Y POLÍTICAS PÚBLICAS
Coordina: Ana Logiudice - Angélica Gunturiz
   La crisis del consenso neoliberal en la región fue de la mano de la emergencia de nuevas expresiones
políticas y nuevos gobiernos, cuyas prácticas políticas y construcciones simbólicas se han apartado de los
postulados propios de dicho consensos. En muchos casos, ello se ha traducido en la puesta en marcha de
políticas públicas que se han distanciado de los paradigmas neoliberales de intervención estatal, situación
que no ha sido exclusiva de los procesos más radicales y los nuevos gobiernos progresistas de la región.
También ha ocurrido en países que no han experimentado cambios recientes en su matriz político-
partidaria ni han acompañado el viraje político-ideológico regional. En el presente eje buscamos
reflexionar acerca de las configuraciones recientes que han asumido las políticas públicas en la región,
como así también nos proponemos indagar en la emergencia de nuevas matrices de intervención estatal,
su relación con los sistemas políticos de representación y con las características de los modelos de
acumulación. Finalmente, esta tarea de indagación y reflexión no puede ser emprendida si no es a partir
de la revisión crítica y la recuperación de los debates teórico-metodológicos fundamentales acerca de las
especificidades del estado latinoamericano, que nos faciliten la comprensión de esta nueva coyuntura
histórica por la que atraviesa América Latina.
EJE 10: GEOPOLÍTICA E INTEGRACIÓN REGIONAL
Coordina: Amilcar Salas Oroño
   Desde hace más de una década el panorama regional ha manifestado un cambio en su dinámica interna
de vínculos entre los países; no es la primera vez que ocurre – hubo varios momentos previos- pero lo
que es destacable es que nunca antes se habían logrado afianzar instituciones supranacionales
medianamente estables, legítimas y orientadas exclusivamente por los países de América Latina. En ese
sentido, se trata de un cambio geopolítico de carácter doble: por un lado, de los países del subcontinente
entre sí; por el otro, de la región frente a otras regiones. Simultáneamente, se perciben
reacomodamientos geopolíticos de Estados Unidos para la región y la emergencia tanto de doctrinas que
reivindican los llamados “golpes blandos”, como de diversas estrategias para relanzar la hegemonía
disputada por los movimientos y gobiernos populares latinoamericanos y caribeños. Esto implica tener
en cuenta un abanico de temáticas que tienen que ver con la integración regional como proyecto político,
aquello que involucra a la geopolítica hemisférica -con los cambios observables de los últimos años, de
alianzas y factores de poder-, las disputas por la organización y (re)apropiación de los bienes y recursos
naturales de la región y las tensiones resultantes en aquellos aspectos que vertebran las identidades
comunes latinoamericanas observadas.
EJE 11: PROBLEMAS URBANOS Y RURALES
Coordinan: Ivana Socoloff - Guillermo Jajamovich - Gonzalo Sanz Cervino
   En las últimas décadas las ciudades latinoamericanas han vivido diversas transformaciones políticas,
sociales, económicas y culturales. Asimismo, en una relación no siempre armoniosa con un contexto de
mutaciones políticas y económicas más abarcativas, han virado las herramientas y los conceptos a partir
de los cuales se abordan los problemas urbanos y se proponen soluciones para los mismos. En ese marco
y en un período amplio que se extiende desde los años sesenta hasta la actualidad, el eje se propone
discutir aportes que den cuenta de la variedad de actores que intervienen en tales procesos así como
analizar las categorías mediante las cuales han sido conceptualizadas tales transformaciones. Dada la
multiplicidad de trabajos que vienen centrándose en el abordaje de los sectores populares urbanos, el
presente eje propone focalizarse en el rol de otras clases de actores que han sido menos abordados, como
ser los actores guiados por lógicas políticas, aquellos que siguen lógicas económicas y, por último, los que
guían su accionar a partir de la lógica del conocimiento, es decir, técnicos y profesionales.
   En paralelo, el campo latinoamericano ha vivido transformaciones de similar envergadura. La
modernización tecnológica que se inicia en los ’60 es el primer puntapié de una serie de cambios en los
medios rurales, de carácter económico, social y también político. La “revolución verde” de los ’60 y ’70 ha
dado por tierra con viejos debates (la baja productividad de la actividad agropecuaria, por ejemplo), pero
ha abierto nuevas discusiones. La concentración y centralización de la producción; el surgimiento del
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agronegocio; la expulsión de pequeños productores o campesinos; la conformación de nuevos sujetos
sociales y la permanencia de los viejos; la aparición de movimientos campesinos o indígenas, que luchan
por el acceso a la tierra; la movilización de los sectores económicamente más poderosos, en defensa de un
supuesto derecho a apropiarse de la totalidad de la riqueza producida en el campo; el debate sobre las
políticas hacia el sector y la reforma agraria; el rol de las clases dominantes de origen agrario y la
importancia de la renta de la tierra en el sostenimiento de las economías nacionales. Estos son algunos de
los temas que proponemos discutir en este eje, que esperamos se convierta en un ámbito para repensar el
lugar que hoy tiene el campo en América Latina.
EJE 12: MUJERES, GÉNEROS Y LUCHAS FEMINISTAS
Coordinan: Daniela Fagioli - Maisa Bascuas
   A lo largo de la historia latinoamericana existe una vasta tradición feminista, tanto en el plano de la
experiencia política como de la producción teórica. Distintas tradiciones dentro del feminismo se han ido
conformando en diálogo con los procesos políticos generales, las luchas concretas de colectivos de
mujeres en el marco de aquellos procesos, la recepción de tradiciones teórico-políticas provenientes de
otras latitudes. En este eje se promueve la discusión en torno de este vasto y heterogéneo cuerpo que se
encuentra contenido dentro de lo que llamamos feminismos latinoamericanos, sus diálogos, encuentros y
desencuentros, la especificidad de la tradición feminista de la región. Las discusiones superpuestas entre
los feminismos de tradición liberal y el anarquista hacia fines del siglo XIX y principios de siglo XX, así
como las discusiones entre el feminismo institucionalista y el feminismo autónomo en el último tercio de
siglo XX, los aportes del feminismo indígena, feminismo comunitario y el feminismo decolonial, así como
del feminismo negro.
   Asimismo, nos interesa incluir la discusión en torno de un conjunto luchas y reivindicaciones, algunas
de las cuales son históricas en los movimientos de mujeres, y otras se han reeditado en los últimos años
de la mano de la lucha política de colectivos de mujeres, lesbianas, gays, transgenero, intersex. La
despenalización y legalización del aborto, la violencia de géneros y las violencias hacia colectivos
feminizados, la conquista de derechos por parte de aquellos colectivos como la ley de matrimonio
igualitario entre personas del mismo sexo, así como los límites de la reglamentación de aquellas
normativa y de las propias instituciones estatales para llevarlas a cabo. Finalmente, desde este eje
también alentamos la recepción de trabajos de investigación abocados a identificar causas, consecuencias
y características de las transformaciones del mercado de trabajo y la división sexual del trabajo, así como
ciertos fenómenos recientes asociados comúnmente a los procesos de globalización, como lo son la trata
de mujeres con fines de explotación sexual y la feminización del trabajo esclavo y del trabajo precarizado.
También se contempla la revisión de discusiones clásicas como lo son el trabajo doméstico, trabajo de
cuidados, la prostitución y la influencia que ha tenido las distintas corrientes feministas (primera,
segunda y tercera ola) en las distintas formas de abordar esas problemáticas, luchas, reivindicaciones, y
en la consecuente producción de teorías a partir de ello.
EJE 13: CONSTRUCCIÓN DE CIUDADANÍA Y DERECHOS HUMANOS
Coordina: Sonia Winer
   A más de sesenta años de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el fortalecimiento del
Estado de Derecho y la construcción progresiva de ciudadanía, a partir de los principios de justicia e
igualdad, continúan planteando nuevos desafíos en el mundo y en la región. Así, los Derechos Humanos
analizados desde una perspectiva integral, es decir, como derechos de los pueblos vinculados a
condiciones de vida dignas y de paz, continúan interpelando las nuevas expresiones de estatalidad y los
pilares fundamentales de una sociedad democrática.
   En tanto que, cambios producidos en las últimas décadas, aunque por un lado han enriquecido
experiencias –tales como la Argentina, a partir de la concreción de los juicios por delitos de lesa
humanidad-, por otra parte, han instalado desafíos ante la marginación de miles de personas y su
consecuente des-ciudadanización –es decir, su negación como sujetos de derechos- reconfigurando
ámbitos de ilegalidad e impunidad que resulta preciso analizar.
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   En la actualidad, otras generaciones se transforman en víctimas de doctrinas de seguridad en relación
con un conflicto social presentado como inevitable por quienes detentan el poder y promueven medidas
de “control” amenazantes sustentadas en resurgimientos racistas y discriminatorios. Ante esto último,
urge reafirmar que sólo una sociedad altamente democratizada y concientizada puede tener una
respuesta de paz.
   Por ende, si bien el término Derechos Humanos, se ha instalado tanto en la literatura académica como
en la perspectiva de política pública y en la lucha popular, aún resta indagar la dimensión contemporánea
de sus alcances y, sobre todo, de los desafíos que el mismo debe abordar. Ese es el objetivo que la mesa
propone examinar y debatir.
          Fecha límite para la presentación de resúmenes 31 de mayo de 2014
          Fecha límite para la presentación de ponencias 18 de agosto de 2014

II Jornadas de estudios de América Latina y el Caribe 24, 25 y 26 de septiembre de 2014
 Contacto, envío de resúmenes y ponencias: iealc.jornadas2014@gmail.com

Toda la información disponible será también publicada en iealc.sociales.uba.ar

FECHAS IMPORTANTES
Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe
           Facultad de Ciencias Sociales
           Universidad de Buenos Aires
8

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