sábado, 28 de junio de 2014

Las venas abiertas de América latina

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Las venas abiertas de América latina

Año 7. Edición número 319. Domingo 29 de Junio de 2014

Así como el oro y la plata fueron el objeto del saqueo en la Colonia, la generación de deuda externa en los países de la región es hoy una herramienta para reforzar su dependencia.


En su clásico libro, Eduardo Galeano sostiene: “La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder”, y agrega: “Nuestra comarca del mundo, que hoy llamamos América latina, fue precoz: se especializó en perder desde los remotos tiempos en que europeos del Renacimiento se abalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes en la garganta”. Y pareciera que esta situación no ha cambiado para la región, que antes proveía de oro y plata a la acumulación originaria del capitalismo europeo, tal como lo describió Carlos Marx en El Capital, y que en la actualidad provee de divisas al voraz capitalismo financiero internacional, con epicentro en Estados Unidos.
Colonialismo. Cabe destacar, que el proceso de endeudamiento externo fue un mecanismo utilizado para generar una relación dependiente de las economías latinoamericanas, desplegado por Gran Bretaña desde 1820 hasta 1930 y posteriormente por Estados Unidos desde 1945 a la actualidad. La dependencia financiera genera un comportamiento cíclico vinculado a las fases económicas de los países desarrollados, que básicamente trasladan sus excedentes financieros a otras plazas en momentos de caída de tasas de ganancia en las economías centrales, pero cuando se contraen los precios de materias primas o aumenta la tasa de interés en el mercado internacional, huyen de las regiones subdesarrolladas provocándoles crisis financieras. En definitiva, cuando las fuentes de crédito se secan, entran en recesión y los Estados realizan ajustes por la restricción de divisas.
Esto echa por tierra argumentos que sostienen que la crisis de la deuda es por el “mal gasto” de gobiernos populistas que hacen “clientelismo” y no cuidan sus cuentas públicas. En realidad, las crisis se producen por los límites impuestos a las economías latinoamericanas, ya sea por la dependencia externa a los precios internacionales de sus exportaciones como por las restricciones que ejercen los gobiernos centrales, especialmente Estados Unidos, con límites de refinanciamiento o incremento de tasas de interés para repatriar capitales. En definitiva, las crisis son generalmente provocadas por una recesión o por un crack que golpea a las principales economías industrializadas.
La culpa es de la derecha. Además, cabe señalar que durante las grandes crisis que sufrió la región, los países estaban dominados por la hegemonía de fuerzas liberales. La padecieron los incipientes gobiernos latinoamericanos con la sobreproducción de mercancías británicas en 1826 y las repúblicas conservadoras con la depresión en 1873. Sin duda, la más crítica fue en 1930, que encontró al continente altamente endeudado, porque los títulos emitidos especialmente por Brasil, Argentina y México cotizaban en alza, por la confianza de los financista en el crecimiento de las exportaciones de estos países. Lo interesante de esta crisis es que 14 países latinoamericanos decidieron no pagar la deuda y así comenzaron una fase expansiva de crecimiento en América latina.
Conformado el nuevo orden internacional fijado por el Bretton Woods, formado esencialmente por el Fondo Monetario Internacional-FMI, el Banco Mundial-BM y la Organización Mundial de Comercio-OMC, Estados Unidos asumió el liderazgo de la economía mundial capitalista y los países que se habían negado a pagar la deuda finalmente negociaron con los acreedores reducciones sustanciales del stock de capital y facilidades para la cancelación, lo que permitió su reintegró al sistema financiero internacional en una nueva fase que los volvería a condicionar.
Neocolonialismo financiero. Durante los ’70, el endeudamiento no lo llevaron gobiernos populares sino feroces dictaduras cívico-militares que generaron un nuevo marco del endeudamiento, especialmente porque los niveles alcanzaron casi el 50% del Producto Bruto de la Región y hasta tres veces su cantidad de exportaciones. Entre el período 1975 a 1980, la deuda latinoamericana con los bancos comerciales aumentó a una tasa anual acumulativa del 20,4%, llevando la deuda externa de U$S 75 mil M en 1975 a casi U$S 320 mil M en 1983, dejándolos en un monto de capital sencillamente impagable y obligando a los países a remitir servicios por intereses, que pasaron de U$S 12 mil M en 1975 a más de U$S 66 mil M en 1982. Se estableció así una relación neocolonial, donde la región tuvo una profunda sangría de recursos, con casi US$ 210 mil M de monto negativo en los ochenta, sumado a fugas de capital que van entre U$S 100 a 300 Mil M.
Y cabe insistir en romper con el mito neoliberal que acusa al populismo por el endeudamiento, porque esta fase se da con dictaduras cívico-militares en la mayoría de los países y producto de un shock externo que comienza con la salida de la convertibilidad por parte de Estados Unidos en 1971 y los petrodólares provocado por la acumulación de capital de los países petroleros que inundaron las plazas financieras desde 1973, lo que significó para la región una avalancha de créditos que en algunos casos costearon inversiones de desarrollo, como en Brasil, pero en la mayoría se derivaron a acciones especulativas que estallaron cuando la fase expansiva se retrajo y los países centrales comenzaron a demandar nuevamente capital a partir de 1980, por lo que queda claro que los orígenes del endeudamiento están íntimamente ligados al ritmo de la economía mundial y principalmente a los países industrializados.
Si bien durante los años noventa se implementaron diferentes planes de refinanciamiento, como los Bonos Brady con respaldo norteamericano, y procesos de privatización con capitalización de deuda, lo que implicó el saqueo de empresas públicas, las deudas se alivianaron en plazos pero no en montos. Además, a diferencia de los años 1970 y 1980, cuando la deuda estaba constituida principalmente por préstamos bancarios, América latina entró en una nueva fase de endeudamiento a través de títulos y bonos emitidos en los mercados financieros en las metrópolis, lo que provoca que hoy Argentina esté litigando en Nueva York, con tasas que siguieron procesos especulativos y no productivos.
Así, el endeudamiento en el continente prosiguió, el total de deuda en América latina y el Caribe, que abrió la fase con un nivel de U$S 32,6 mil M en 1970 y que se había disparado a U$S 257,3 mil M en 1980, alcanzando un monto de U$S 475,3 en 1990, de incrementos sólo por capitalización de servicios financieros, hacia el 2001 ya había instalado en los U$S 764,8 mil M en el 2001 y se estima que en la actualidad supera el billón de dólares. Y si bien algunos países presentaron una retracción del endeudamiento, como Argentina que en 2001 estaba en U$S 136,7 mil M y en 2011 logró bajarla a 122,9 mil M, la mayoría de los países siguió incrementando su endeudamiento. A todo este proceso, se deberían añadir la repatriación de capitales y las remesas de utilidades de las inversiones extranjeras, obviamente superiores a los montos de capital ingresados, junto a pagos de regalías y fugas de capital.
Necesidad de un arbitraje. Con la decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos, de rechazar la apelación de Argentina sobre el reclamo de deuda realizado por los “fondos buitre”, muestra la fragilidad institucional del sistema internacional condicionado por el interés del capital financiero que impone a cualquier precio el pago de sus mezquinos provechos. Si bien el Gobierno quiere encarar un sistema de pagos, que se centraría en el mismo esquema propuesto en los canjes anteriores, es necesario repensar una instancia de revisión de la deuda bajo un marco diferente de laudo.
Y esto no es una propuesta izquierdista, cabe citar a Adam Smith que en la Riqueza de las Naciones sostenía: “Que una quiebra limpia, abierta y confesada es la medida que a la vez menos deshonra al deudor y la que menos perjudica al acreedor”, dando a entender que existe un principio humano por encima del interés económico. Otro clásico, J. M. Keynes citaba a Silvio Gesell, un economista que centró su actividad intelectual en comprender la situación económica de Argentina en la década de 1880, especialmente luego de la crisis de la deuda con la Baring en el ’90, y que en sus reflexiones publicadas en un trabajo de 1891 sostenía como necesario “la reforma monetaria como puente hacia un Estado Social”.
Por eso, el manejo requiere salir de una lógica judicial y pasar a un planteo de política internacional. Es un buen camino plantear el tema en Naciones Unidas, lograr apoyos en la Unión de Naciones Sudamericanas y de los socios latinoamericanos. En esa línea, Kofi A. Annan, premio Nobel de la Paz y ex Secretario General de la ONU, afirmaba que: “Propondría que en el futuro consideremos un enfoque totalmente nuevo para tratar el problema de la deuda. Entre los componentes principales de tal enfoque debiera figurar... un procedimiento de arbitraje sobre deudas para equilibrar los intereses de acreedores y deudores”. Incluso cabe sostenerlo en los mismos sistemas financieros internacionales, para replantear un sistema que desangra a la región e incluso al planeta.
No es nada descabellado, incluso es un derecho que tienen los municipios norteamericanos, que bajo el derecho de insolvencia pueden renegociar sus deudas en base a las responsabilidades que tienen y los derechos humanos a garantizar. Porque sólo así, las venas latinoamericanas dejarán de estar abiertas.

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OTRAS NOTAS

  • En este momento, el futuro de América latina se está dirimiendo en las calles de Caracas. Y esto no es una expresión melodramática o grandilocuente, sino una clara realidad ante una reacción de la derecha –que hasta ahora sólo vuelve con golpes, como en los casos de Honduras y Paraguay– que hoy echa dardos sobre la República Bolivariana.
  • Endeudamiento y desendeudamiento. El problema de la deuda externa permanece en la historia argentina desde 1826.
    Sus efectos históricos fueron nefastos. Por una parte, significó un drenaje impresionantes de recursos; por la otra, implicó la sujeción a la política económica dictada por los acreedores a través del Fondo Monetario Internacional (FMI).
  • Luego de que en su brevísimo período presidencial Adolfo Rodríguez Saá declarara la cesación de pagos de la deuda externa, a partir de la llegada de Néstor Kirchner a la Casa Rosada la Argentina inició un verdadero proceso de desendeudamiento externo. Ese camino iniciado en 2003 permite que en la actualidad los compromisos financieros internacionales sean totalmente manejables en el contexto de una economía robustecida. Como lo muestra el gráfico que acompaña este recuadro, la deuda externa argentina pasó de representar el 151% del PBI en 2001 al 41% en 2009.
  • La nueva acción de los fondos buitre en contra de Argentina es parte de una contraofensiva más amplia de la derecha internacional en contra de los países progresistas de América latina. Conducida por sus principales voces en los medios –Financial Times, Wall Street Journal, The Economist, El País– atacan sistemáticamente a esos gobiernos, que no han aceptado los dictámenes del Consenso de Washington.
  • Los problemas actuales en la Zona Euro, las dificultades de España y Grecia, los ataques especulativos contra divisas y activos financieros, son reveladores de la existencia de desequilibrios profundos en la "macroeconomía" y en las finanzas del sistema global. Es oportuno recordar sus orígenes.
  • Desde la década de 1970 la inflación estadounidense, la integración europea, y el fortalecimiento de otras economías comenzaron a cuestionar la hegemonía monetaria de los Estados Unidos. La participación del dólar como moneda de reserva en los bancos centrales cayó en los años '80, desplazado por el marco alemán, y en menor medida por el ECU -la unidad monetaria de la Unión Europea-, y el yen. El porcentaje de bonos internacionales denominados en dólares también cayó, de dos tercios del total, a un tercio.

domingo, 22 de junio de 2014

La crítica de la crítica- ¿Por qué el capitalismo? ¿Por qué Argentina-Irán?

Un buen comienzo espantar las variables poco fiables:

El mundial tiene como por arte de magia toda una serie de negaciones al pensamiento. Divertido es ver a los periodistas deportivos, y los periodistas políticos ante la mezcla necesaria de este evento. Podemos saber desde el primer momento que la mezcla genera cuestiones originales, y una gran cantidad de inconsistencias que no llevan a ninguna parte. La primera de ella, es pensar ¿Para qué análisis sociales para un partido de 90 minutos? Bueno una parte de ello es la obsesión de pensar a las sociedades como híper-simplificadas, es cierto que de esto se desprende lo que no se quiere decir, ¿No estamos ahorcando a la Opinión Pública? Podemos considerar que sí. Decir que la Nación es la selección tiene un sentido hasta simpático siempre y cuando no se genere la creencia en esto como forma absoluta, ¿se puede pensar seriamente que el futbol tapa todo? O se trata simplemente de negarse.

Justamente por eso, neguemos la interdependencia de uno y otro y veremos la riqueza que se encuentra por debajo.

Será por el bombardeo de propagandas hasta a veces abusivo con el cual el capitalismo hace de la vida- mercado interno versus “híper consumismo”, una infinitud de consumos sin demasiado sentido, incluso políticos que hacen del “populismo” una mercancía más de corta vida, el nihilismo tiene posibles interpretaciones muy interesantes. Pero antes que nada, vale decir, hay un soberbio oportunismo en sectores kirchneristas o no- el oportunismo viene de la mano de la crisis orgánica en Argentina- de hacer del mundial un tema de debate para las cosas más increíbles. ¿Tiene sentido pensar en esta forma? Podemos decir que sí, el Mundial tiene que ver con el ánimo colectivo del país esto encima ha sido reforzado por la historia nacional, y sobre todo por el Mundial 78´ en cual argentina fue campeón frente a la dictadura más salvaje de su historia, es sin duda el eterno retorno de lo reprimido, en otros países esto no pasa, incluso Brasil tiene un problema muy distinto frente a la represión y al mundial. Pocos se han tentado de no abordar esta idea a fondo en alguna de sus partes, más cuando podemos observar que las “revanchas” que se puedan dar en el futbol poco hacen para cambiar la realidad del capitalismo. Sería bueno que el dicho de Cristina Fernández de Kirchner de que la copa quede en la patria grande, fuera tomado como un gesto de generosidad para figuras como el Unasur o el MERCOSUR, y no simplemente como un acto de buena voluntad frente a selecciones europeas, y por supuesto esto termina por ser muchas veces superficial. 

¿Por qué ponerse a detallar este punto? En parte porque muchos pecan de pensar que están por encima del gobierno o de los medios de comunicación, esta patética distancia inexistente se hace evidente en cuanto a la orfandad de temas- ¿Estamos vacíos de críticas realmente importantes en cuanto a la transformación del capitalismo y problemas dentro de los procesos latinoamericanos? ¿Cambio en algo la lucha entre populistas y anti-populistas? Cuando se lo considera, la “guerra de posición” cede muy rápido a la lógica del Twitter- gran velocidad nula profundidad y hasta cierto rechazo por aceptar lo contradictorio de la realidad, todo tema cambia rápidamente y las posiciones van desde lo romántico hasta lo patético. ¿Por qué no decir una verdad evidente? Estamos en un proceso complejo, Argentina no suspende gran parte de sus problemas, el mundial situado en Brasil puede ser el peor o el mejor de los mundial pero incluso así poco le suma a grandes cuestiones que no son sepultadas.

  • América Latina y el mundial:

No tiene sentido pensar que el mundial es el momento más generoso para la Patria Grande- sí podemos pensar que el momento más importante fue el inicio del ciclo económico en alza de precios internacionales que llevó a la distribución del ingreso, cómo se hizo, y qué ocurrió en este proceso es lo que vale la pena considerar. Sí podemos decir que este gobierno tiene una intención más latinoamericanista que otros. Podemos decir sí que se quiere prescindir un poco del chauvinismo de la mayoría de la población pero como muchos sobre actúan su lejanía con supuestas ideas fascistas, el mundial no es la mejor manera de unir pueblos. Sí podemos ver como el deporte lleva a la idea de competición y donde se pueden ver actitudes de fair play y muchas veces bajezas. Nada distinto que al futbol convencional.  

En este sentido cabe considerar, la unión de las naciones latinoamericanas muchas veces queda en el verso cuando sólo se centra en cuestiones como estas, podemos saber y estar seguros que hay un debate en torno al futuro de Brasil y el papel de este mundial. Esto tiene una importancia para la región como lo tienen otros eventos, uno de ellos es el relativo alejamiento que hay con lo que ocurre en Venezuela. Decir ciertamente y sin temor a equivocarnos es que el pedido de indagatoria de Boudou y el papel del Juez Griesa, afectaron una parte de lo que debería ser el descanzo “supuesto” por parte del mundial- esto sí tiene un efecto el cual tiene que ver exclusivamente con la Opinión Pública argentina que tiene plazo 2015 y no con Brasil que tiene uno mucho más corto.

Los que se encuentran entre los defensores del gobierno nacional siguen interpretando que la centralidad está en el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Esto en parte es así, porque luego del éxito electoral de Sergio Massa, el cual tuvo una escasa pero si cierta repercusión internacional, e interregional, no hubo nada que pudiera llamar la atención, todas las crisis del gobierno tienen que ver con hechos del pasado, la discusión por el “legado”, lo cuál es insólito, porque en Argentina sólo Menem, pudo darse el lujo de permanecer en el poder hasta el final de su mandato en un momento crítico. Argentina y sus medios de comunicación juegan a la bipolaridad fácilmente y a menudo ¿No es hora de parar la pelota para ver qué partido se está jugando? Claramente esto no es algo que les importe a los operadores de la opinión pública.

Ciertamente que hay una progresiva idea triunfante del video-política, Canal 7 y DeporTV son las señales por las cuales el gobierno toma iniciativa y se hace más presente en el mundial de lo que podría haber sido de otra manera. Esto llega a tal punto que todo lo que ocurre con la selección tiene teorías que la relacionan con cierto papel gubernamental, y esto a la vez tiene que ver con la suerte del técnico Sabella que dio a la Garganta Poderosa, el papel de dar a conocer sus ideas a favor del gobierno.

Es importante recordar que Argentina tiene en muchos aspectos una serie de factores que parecen que escapan a su control, uno de ellos es el poder de la negociación de la deuda, quieren decir lo que quieran- estas son las operaciones mediáticas no mucho más ambiciosas que esto, Argentina y la mayoría de los países de América Latina pueden negociar mejor sus deudas cuando tienen alto nivel de reservas y esto incluso lo dice el diario Clarín de la mano de Van der Kooy cuando dice que Néstor Kirchner pagó 10.000 millones de dólares para deshacerse de la presencia del FMI. ¿No es importarle decirlo en una forma clara y concisa? ¿Acaso un país como Argentina puede esperar buenos servicios de los Estados Unidos? ¿Nosotros haríamos eso en el caso de que la situación fuera la inversa? Esto no debería llevar a exagerar el chauvinismo, “Patria o Buitres” tiene un sentido pero este sentido está sujeto a acciones del gobierno que poco cambia el apoyo que puedan tener de la gente en general. En este país, el nivel de tasa de interés puede cambiar de acuerdo al BCRA y mucha gente simplemente no se entera, eso no quiere decir que esta acción no pese de forma importante en la manera en que se define el futuro del país. Las decisiones políticas no comunicadas directamente por Cristina Fernández de Kirchner impactan.

  • ¿Se trata de definir Latinoamérica?

Contrariamente a los que muchos consideran, sí se trata de entender muchas cuestiones atadas a la manera en que se entiende a Latinoamérica y a la economía internacional. Lo fácil es quedarse en simplificaciones como una región arruinada o un faro para la humanidad. Esto hace sobre todo que se pierda la mira y no se amplié la reflexión. Lo que ocurre es que definitivamente hay distintos planteos políticos y económicos y que la región más importante por su PBI y población es Brasil. Justamente este país hizo el mundial, ¿Puede hacerlo hoy en día otro país de Latinoamérica? ¿Vale la pena hablar de Argentina 1978? Otro organizador del mundial. Podemos decir antes que nada, que el gobierno de Brasil está asumiendo un alto costo por hacer este mundial, lo que quiere decir que una política a largo plazo que suele elogiada o no tiene mucho que ver con el exitismo. Su fracaso o éxito si va a hacer reflexionar si a los países de la región les sirve llevar adelante estos juegos o no, como se aprendió en otras épocas, tal vez el papel con la relación con el FMI, se aprendió post-facto, y “aprender” en el sentido burdo del termino.

Poco inteligente es hoy pensar que el mundial no es un espectáculo. Más que nada cuando se considera que el Mundial en sí mismo es la excusa que se usa desde medios de comunicación para poder transmitir sensaciones de todo tipo- el “optimismo” y el “pesimismo” funcionan si se enmarcan dentro de eslóganes, y principios bastante vacíos, puede sin duda que se peque de racionalista pero muchas veces vale la pena hacerlo. También es cierto es que pese a la pretendida objetividad de los medios de comunicación porque es muy rentable, la trasmisión y la opinión sobre el mundial es lo que más vende. Esto tiene que ver con cuestiones muchas veces puramente económicas, incluso hoy, muchas veces es mejor Messi que cualquier otro político, por el hecho de quién lee el diario y lo que quiere leer. ¿Cambia esto algo de lo que es el fondo de la lógica de los medios de comunicación?  La respuesta es no, por el contrario la refuerza, se trata de una necesidad poder entender que antes que nada los medios de comunicación son empresas, y su ánimo de lucro no desaparece, muchas veces hay una exageración en cuanto al papel “gramsciano” de los medios de comunicación. Nadie que quiera leer la realidad de Latinoamérica debe evitar pensar, qué por encima de los lobbys y de los intereses, hay un negocio simple y llano vender información. ¿No es por eso que los diarios opositores venden con catastrofismo la crisis en torno a los fondos buitre? La respuesta es evidente y es así, el Sí, es casi pedagógico, una serena confianza en el gobierno argentino hace vender diarios, ni para defenderlo ni para criticarlo, la Argentina tiene que necesitar de épica muchas veces en forma no muy brillante por la lógica de sus propios medios de comunicación, Abdalá Bucaram fue en Ecuador la muestra más clara de ello- mediático hasta el absurdo pero a la vez superfluo, pero eso no quiere decir que haya un plan realmente claro en torno al papel de los fondos buitres- sino se olvidaría lo que fue la política del Departamento de Estado de Estados Unidos en la década del 70´- el Plan Cóndor sí fue una política desde el exterior clara, y muy concreta sobre el futuro de América Latina, en este caso la línea se torna gris y borrosa. Es absurdo considerar que se trata de un plan maestro, si podemos ver como subsisten intereses muy importantes en cuanto a esta deuda, pero la pregunta, ¿Cómo convencemos a los Argentinos que paguen y no traten de buscar una quita, u otra alternativa? Esto está muy lejos de la lógica del capitalismo internacional. Sí tiene que ver con intereses concretos, incluidos bancos nacionales que esperan ganar dinero con la intermediación, y bancos estadounidenses que esperan básicamente lo mismo.

¿Estamos seguros de que se trata de una línea fácil de seguir? Podemos decir que la sociedad no es tan sencilla de subestimar. Hay cuestiones políticas claras en cuanto al clivaje que pesan mucho más de lo que muchos podrían considerar, “Patria o Buitres” tiene un peso pero no tiene el peso de “Patria o muerte” tampoco se trata de algo digno de ser comparado a la invasión norteamericana en Bahía de los Cochinos, forzar las imágenes ha hecho de todo este proceso de bolivarianismo presa de cierto amarillismo.  Esto es importante porque cuando se considera, no va a salir la crisis política del gobierno argentino en un lugar sencillo- la crisis es una crisis de modelo productivo, igual que la venezolana, ir a esta última instancia es fundamental, el optimismo contra toda esperanza no tiene sentido electoral- el costo beneficio es un costoso estímulo hacia el pragmatismo y es la herramienta preferida de los medios de comunicación- no se condiciona a los gobiernos desde cualquier lugar. La metafísica que se destila en muchas columnas de opinión puede resultar risible desde el punto de vista del análisis político, no hay una perspectiva plebeya en estas cuestiones- más bien por el contrario no se trata como la estatización de YPF, un claro símbolo de la tradición nacional y popular, sino de una oscura seguidilla de un contrato extenso y de una arena difícil para lo que muchas veces se entiende por populismo, es un proceso lento e institucionalizado difícil de simplificar en consignas. Se trata por el contrario de un análisis que escapa a la coyuntura, la deuda externa argentina tiene una explicación que muchas veces escapa a la gente ya sea kirchnerista o no- definición muchas veces propia del periodismo no de la ciencia política, a la ciencia política le sirven los votos, las encuestas y otros datos como el presupuesto, deja esta última instancia sí a los periodistas porque sabe que su labor es para bien o para mal “convencer”, esto debería ser lo preocupante sin embargo no lo es.

En este sentido, vemos que se trata de una manipulación más, y no podemos sino preguntarnos ¿Es necesario? Argentina poco peso tiene las ideas relacionadas con una grieta o una división si más bien con las ideas más relacionadas con el delirio y la ausencia de juicios objetivos- ¿Hay que pensar que un revés en una sentencia condena más al país que una crisis energética de larga duración o la presión inflacionaria? ¿Acaso si no se agudizará demasiado cualquiera de las tres no arrastraría a las otras? No podemos siguiera pensar que puede pasar después de 2015, y todo candidato a presidente trata de dar un consejo sobre una decisión que no va a tomar él de una forma que peca de fragmentaria y poco útil. Esto tiene un costo, y este costo no se aborda seriamente, justamente es una verdadera fuga de lo público.

Lamentablemente Argentina especialmente tiene una tendencia a la tematización, y su eje es “Medios/Gobierno”  que tiende a reducir muchas cuestiones. La primera de ellas, importante, ¿Por qué hay una diferencia entre Republicanos y Demócratas en torno al papel de Argentina?- entender la propia punga política norteamericana puede ahorrarnos el ombliguismo en el cual nos quieren condenar. Este hecho no es menor pero claro es impopular, tratar a la sociedad latinoamericana como algo digno de ser analizado hasta la desesperación quita de lado que el árbitro es Norteamérica, especialmente Nueva York. Esto tiene un peso que no puede ser ignorado, se trata de una cuestión esencial. ¿Le importa tanto Argentina a Estados Unidos? La muestra de lo que es el papel de su prensa da una respuesta amarga, Estados Unidos sigue tratando a este país como parte de su patrio trasero, por lo tanto la desprecia y en esto se muestra que no somos un país canalla como Corea del Norte o Irán sino un país condenado a no ser lo que debería ser, como ya más de una vez dijo The Economist sobre la decadencia argentina. Podemos estar conformes con decir esto, pero también sabemos que son muchos los que tiene en cuenta el papel de este fallo. Lo que no es fácil de determinar es en qué forma lo han tomado. Porque cuando se lo considera, se trata de una serie de relaciones no despreciables. ¿Estados Unidos podrá decir que es un garante de la parcialidad en pro de los fondos buitres? ¿Acaso alguien considera que los presidentes de Asia, Oceanía, Latinoamérica van a tener deseos de buscar a New York como garante?  Los presidentes muchas veces no son tan ingenuos como los quieren vender los periodistas, por más que se hable de corto plazo, no caer en los mismos errores es parte importante de los gobiernos argentinos. ¿Acaso no se recuerda la idea del club de deudores que fracaso durante la gestión de Alfonsín? Este es un hecho que no es menor. Se trata como siempre de las variantes de nuestra propia historia que suelen ser descartadas. Este es el problema cuando se lo piensa en clave de “Patria o Buitres”, se peca muchas veces de lo superfluo. No se trata de una pelea pre-determinada sino de decisiones.

En este sentido, vale decir que no se trata de hacer muecas poco graciosas sobre la situación europea, y sobre la situación latinoamericana sino de entender de qué se trata el fondo del problema, la interdependencia o no de las economías latinoamericanas, no tiene nada de provechoso para pretender simplificar los problemas del capitalismo. ¿Tiene sentido pensar que Argentina como una isla aislada frente a Estados Unidos? Tiene sentido si asumir lo que fue el default de 2001, su costo fue de lo más importantes en la historia de Latinoamérica, que Bush y Griesa, tomen la misma idea de que Argentina hay que disciplinaria no es por Argentina en sí misma, ni por su presidente, se trata de cuán lejos se puede llegar en la ruptura del orden financiero internacional. ¿No es justamente esta diferencia, la permanencia de Grecia, España, Irlanda en la zona euro más importante? La respuesta es sí, muestra que el capitalismo tiene varias respuestas locales. Podemos decir que sin duda que al no estar integrados al ALCA, al no estar dolarizados, tenemos la paradoja sobre la cual se ha basado el capitalismo en estos últimos diez años. Primero, la presión para obtener renta extraordinaria por parte de las grandes empresas, actualmente las petroleras como en el caso de Vaca Muerta. Esto quiere decir que mientras que el Club de París, logró cambiar su postura, la cual fue vista irreductible, tiene sentido considerarla como parte de una búsqueda siempre de ampliación del beneficio. Más claro es pensar que los fondos buitres tiene una conexión donde puede decir que no se trata de otra cosa que de la rapacidad. ¿Podemos pensar en un capitalismo sin fondos buitres? Podemos decir que no, porque esta deuda que no vale nada, no la compran socios latinoamericanos con al paciencia para esperar que Argentina, Brasil u otro país, obtenga estos beneficios.  Lo obtienen grupos especializados, esto tiene que ver ciertamente con la forma en que se manejan las deudas, esto ocurre también en Europa. ¿Quién le debe a quién? Es un hecho importante en el enfrentamiento político. Este enfrentamiento no es menor. Poco tiene que ver con el presidente de turno. Lo que sí ocurre es que la presión por parte del capital interno y externo tienen caras bien distintas- a) la fracción de la burguesía nacional tiene una forma clara, cuando se logra la devaluación a principios de año está fue beneficiada. B) la fracción de la burguesía internacional tiene intereses claros, los países emergentes son países que crecen rápidamente y donde la inversión puede entrar y salir fácilmente. En este esquema los fondos buitres no escapan a este esquema. Nada hay de sorpresivo en el pensamiento de Paul Singer, no piensa distinto de Monsanto, o la Barrick Gold. Esto no debe ser despreciado, es una forma clave para poder superar las variantes, y en este sentido poco se puede “innovar” lo que podemos entender es que las regiones del mundo estás siendo clasificadas en cuanto a costos/beneficios, Argentina entonces, como Venezuela debe ser un proveedor barato de materias primas baratas, incluso cuando alcancen récords históricos- recordemos que la soja fue una reserva de valor en plena crisis de 2008. Pero lo que es más importante, la renta que deviene de la deuda externa. Si la deuda externa, pertenece a los países centrales hay una variante digna de ser considerada, China, Estados y privados como los fondos buitres presionan para obtener influencia, o beneficio directo por de medio de las obligaciones de los Estados Latinoamericanos.

Dante Palma, en su blog, dedica una bastante fantasiosa idea sobre qué el capitalismo es productivo o simplemente especulativo. Esto demuestra por lo menos que no se entiende uno de los grandes problemas argentinos, la falta de capital, y la preferencia por inversiones a largo plazo. La expansión de la soja que es parte del “capitalismo” productivo, no tiene mucha diferencia con “capitalismo financiero” la soja se produce basado en la renta de la tierra, y la operación de los granos a nivel internacional. ¿Acaso la soja iba a subir por el simple hambre de las sociedades asiáticas? La respuesta es no. Por el contrario se trata de una forma de concepción del capitalismo. Se trata de evitar la tematización ¿tiene sentido pensar esto? Yo creo que sí, los expertos del arco oficialista o del arco opositor sólo creen que se trata de un problema de política pública esto es un error.


Dejo abierto a pensar desde la política pública y la opinión pública, si ciertamente no estamos siendo presionados por nuestros vicios de tematización, y por la ausencia de críticas con ángulos originales, para repetir un error, hay que usar una receta ya utilizada y saber que podría ser un mal menor. ¿Qué queda de la dicotomía Patria o Buitres, Nación Colonia o Unidos o Dominados si no se crítica el qué, el por qué de la división en profundidad pese al resultado más inmediato? Sí podemos decir que se trata de la esencia del pensamiento latinoamericano por su existencia real y material en el sistema económico internacional pero no da eso necesariamente una respuesta automática. 

sábado, 21 de junio de 2014

Terratenientes ricos en un país lleno de pobres

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Terratenientes ricos en un país lleno de pobres

Año 7. Edición número 318. Domingo 22 de Junio de 2014



La presidencia de Horacio Cartes, un fuerte terrateniente tabacalero, ha profundizado el esquema de desigualdad que impone altos niveles de pobreza al pueblo paraguayo.
Si uno recorre el Paraguay desde la ruta que une Ciudad del Este con el puerto de Encarnación, frente a Posadas, la capital de Misiones, podrá apreciar la desigualdad del desarrollo económico en la que se encuentra la economía de ese país. Desde las ventanillas se pueden ver áreas cultivadas con tractores de alta gama hasta tierras aradas a sangre por sus campesinos. A su vez, en los buses que emprenden ese camino, pueden cruzarse personas que portan equipos de última generación, comprados en la meca de la triple frontera, con parroquianos que suben con sus gallinas y otros animales. Ese contraste social es la marca de un país que genera altas ganancias para los terratenientes y mantiene en la pobreza a la gran mayoría de la población.
Así es Paraguay, que en abril del año pasado ha elegido como su presidente al magnate tabacalero Horacio Cartes, uno de los empresarios más ricos del país, y que vino a restablecer la línea conservadora del Partido Colorado, pero ahora con tinte tecnocrática proempresa. Y si bien Cartes reconoce la existencia de un preocupante nivel de pobreza en el país, son pocas las acciones que ofrece su gobierno para contrarrestarla. Por el contrario, se jacta del crecimiento económico récord que mostró esa economía durante 2013, que alcanzó una tasa del 15%, impulsado por abundantes cosechas de materias primas para exportar, especialmente soja y maíz. Por eso, los terratenientes paraguayos agotaron la oferta de Porsches y Audis de las distribuidoras y adquirieron propiedades en lujosas torres y rascacielos de más de 30 pisos en Asunción y otras ciudades.
En contraste, gran parte del país no se benefició de esa bonanza, porque Paraguay sigue siendo desde hace tiempo uno de los países más pobres y desiguales de Sudamérica. Según el Banco Mundial, la pobreza alcanzaba más del 34% hacia 2013, siendo el país sudamericano que menos la ha reducido en la última década, incluso registra un incremento de la indigencia extrema, que pasó en un año del 18,8 al 19,4% en 2013. La desigualdad se profundiza en esa línea, según un análisis realizado por Verónica Serafini, una destacada economista que señala que el ingreso del quintil más rico de Asunción creció 22,9%, muy por encima del crecimiento señalado del PIB del 15%, en tanto que el ingreso del quintil más pobre, situado en pobreza extrema, a penas subió un 1,1%, según datos del Informe de Naciones Unidas-ONU y de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Así, tal como señala el índice de desigualdad, el Gini en Paraguay pasó del 0,487 a 0,512, significando un incremento notable de la desigualdad en los últimos años.
Uno de los flagelos que padece la población urbana es el subempleo, porque si bien el desempleo ronda el 9%, los niveles de personas un 13,7% de personas asalariadas o en relación de dependencia (empleados y obreros públicos y privados) que teniendo una jornada laboral de más de 30 horas por semana no logran recibir un salario mínimo vigente. A su vez, un 6,8% trabaja menos de 30 horas por semana pero desearía trabajar más, lo que implica un nivel de subempleo del 20,6% de la PEA.
Problema estructural de Crecimiento. Es cierto que Paraguay padece una desigualdad que tiene una raíz histórica. Es un país sin salida al mar, de tamaño pequeño, ubicado entre dos colosos como Brasil y Argentina, con una población de 6,5 millones de habitantes, donde el 77% de sus tierras cultivables está en manos del 1% de los terratenientes del país, tal como acusa el censo agropecuario, lo que genera fuertes tensiones sociales por la posesión de la tierra, que se expresó en el conflicto que desató la caída del ex presidente Lugo en Curuguaty (verMiradas al Sur del 20/4/2014 “La herida abierta del golpe a Lugo”).
Pero además de la estructura concentrada de la tierra, Paraguay no logró recuperarse de la injerencia imperialista que recibió durante toda su historia, tanto la británica, que promovió y financió la guerra de 1865-1870, como la actual norteamericana, que impulsó diferentes golpes de Estado para la aplicación de políticas represivas como el Plan Colombia y la Ley “Antiterrorista”, acompañados de métodos menos directos de dominación, como el despliegue de agencias de “cooperación” que, con el pretexto de brindar fondos para el “desarrollo” económico y social, actúan sobre los asuntos internos del país. Incluso, padeció dos guerras, una contra Brasil, Uruguay y Argentina (1865-70) y contra Bolivia (1932-35), donde Paraguay perdió gran parte de su territorio y población.
A su vez, durante gran parte del siglo XX, no logró consolidar bases institucionales democráticas, incluso padeció un período de 34 años bajo la dictadura del general Alfredo Stroessner (1954-1989), con apoyo del Partido Colorado, que condenó al país a la pobreza y al aislamiento económico. La elección de Andrés Rodríguez en 1989 mantuvo el apoyo del Partido Colorado, organización que consagró distintos sucesores hasta el 2008, cuando una alianza entre un partido de izquierda, el Frente Guasú, y la derecha tradicional, el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), desplazó a los colorados del gobierno.
Sin embargo, la alianza pronto entraría en crisis, con constantes interpelaciones del vicepresidente Federico Franco, que se oponía a políticas sociales impulsadas por el presidente, el ex obispo Fernando Lugo. Tras un juicio político que lo acusó de mal desempeño y lo destituyó, el gobierno quedó en manos del representante del PLRA. Este partido, que desde su fundación en 1887 jamás ganó una elección en Paraguay, siempre asumió por golpes, retomó con su práctica habitual el poder. Sin embargo, Federico Franco presidió hasta el 15 de agosto de 2013 de forma aislada, porque los gobiernos democráticos de los países integrantes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y el Mercado Común del Sur (Mercosur) suspendieron la membrecía de Paraguay hasta el restablecimiento de sus autoridades por elecciones abiertas, que sucedieron en abril de 2013, donde Horacio Cartes resultó electo por más de un millón de votos y con él regresó el Partido Colorado al poder.
Perspectivas del Gobierno de Cartes. La nueva gestión parece seguir el sendero marcado por Federico Franco, quien se montó en el crecimiento económico abierto durante la gestión de Fernando Lugo, que logró tasas de crecimiento más del 6% promedio con una inflación controlada en 7% anual, junto a un sector externo con superávit y una administración pública equilibrada. El cambio de orientación se centró en la liberalización del uso de semillas transgénicas, especialmente de Monsanto, y la represión a organizaciones campesinas y sociales, en alianza con los terratenientes. Además, sacó políticas de transparencia, como el sistema de concursos para la administración, o de contenido simbólico, como el fortalecimiento de la cultura paraguaya o la política de DDHH.
Por eso, a pesar del auge económico que presenta el Paraguay, donde la estructura impositiva sobre la renta hasta el año pasada no existía y si bien se incorporó este año no alcanza al 10% –incluso se estima una fuerte evasión por exenciones y tecnicismos, no implicará una retracción de la desigualdad, que se profundiza por el reducido gasto social para combatir la pobreza. Además, la base del crecimiento de la agricultura mecanizada, especialmente la soja en producción intensiva, por lo que la inclusión a través de empleos es ínfima. Lo que deja a Paraguay condicionada por el desgaste de la tierra y los vaivenes de los precios internacionales. Es claro, que sin un cambio en la estructura productiva y una reforma tributaria, el crecimiento económico beneficia de manera desigual y excluyente a los poderosos terratenientes.
Además, Cartes está tratando de reorientar su política exterior hacia la Alianza del Pacífico, de manera de reducir su dependencia en el Mercosur; sin embargo, está condicionado por las exportaciones de energía que hace a Argentina y Brasil, que le implican casi el 20% de sus exportaciones y el ingreso a su economía de casi U$S 2 mil M en concepto del royalties, siendo un 10% del PIB y un 50% del presupuesto nacional.
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OTRAS NOTAS

  • El Partido Colorado eligió a Horacio Cartes, un sospechado por vínculos con el narcotráfico como candidato a la silla presidencial en abril del 2013. Con su triunfo en las internas, retumba con fuerza la pregunta de si el Paraguay no estaría caminando rumbo a la narcodemocracia. Su oscuro pasado y meteórico ascenso dentro del coloradismo al que se afilió hace apenas dos años, generan fundadas sospechas. El ahora candidato presidencial logró unificar a este partido en la llanura, tras su derrota en el 2008.
  • Trágicamente, la izquierda paraguaya tiene que salir a festejar como conquista la aplicación de un derecho ante un terrible hecho de injusticia.
  • Cuando apenas si ha pasado una quincena del golpe de Estado parlamentario contra Fernando Lugo, en Paraguay lo que domina entre la gente de a pie es un sentimiento de desconcierto, en paralelo a la orgía celebratoria a que se han dado los sepultureros de los cambios iniciados cuatro años atrás.
  • En Paraguay hablar de una prensa crítica y alternativa al poder es toda una noticia. Los medios hegemónicos, cuyas plataformas principales son los diarios ABC Última Hora, no sólo tienen una presencia abrumadora en todos los formatos y en todo el territorio nacional sino que en ningún momento intentan camuflar su identificación con las elites gobernantes.
  • El escritor paraguayo Augusto Roa Bastos solía decir que Paraguay es un agujero en el mapa sudamericano. La figura buscaba hacer notorio cómo ese país se había convertido en la gran excepcionalidad latinoamericana desde la Guerra de la Triple Alianza. Evidentemente, el autor de Yo el Supremo acertó con su metáfora. Cada tanto, una noticia tremebunda del país guaraní –desde un golpe de Estado, un magnicidio presidencial o el destape de un caso de corrupción surrealista– llega a los diarios.
  • El candidato del Partido Colorado, Horacio Cartes, no duda de su triunfo en los comicios de este domingo, pero sólo podrá gobernar si mejora las relaciones con la importante minoría “brasiguaya”. Por eso el jueves 18 cerró su campaña en Presidente Franco, en el Departamento de Alto Paraná, en el Este del país, una región eminentemente rural con fuerte presencia de colonos descendientes de los inmigrantes que llegaron del otro lado del Río Paraná.


viernes, 20 de junio de 2014

¿Renovadores o Restauradores? Elecciones en Uruguay

El pasado 1 de junio se llevaron a cabo en Uruguay las elecciones primarias para decidir los candidatos presidenciales. Tras una baja participación ciudadana, se estima que votó alrededor del 35% del padrón, los tres principales candidatos presidenciales resultaron ser Tabaré Vazquez, del Frente Amplio; Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional, y Pedro Bordaberry del Partido Colorado. La victoria del candidato Lacalle Pou fue la sorpresa.
Con una fuerte y moderna campaña publicitaria, Lacalle construyó una imagen de candidato que se presenta como renovador, como alguien que no quiere confrontar. Mantuvo la idea de no criticar a otros políticos durante su campaña y de hacer las cosas “por la positiva”, no crear conflictos sino mostrarse como un espacio unificador.
El mensaje de renovación y cambio es altamente apoyado por una población que se cansa y necesita creer que existe la oportunidad de algo nuevo, diferente. Cuando en verdad no queda muy claro cuáles son las propuestas novedosas concretas.
Llama la atención su particular similitud con el discurso del representante argentino del Frente Renovador Sergio Massa, quien dice que él es celeste y blanco, no boca o river, es campo y ciudad juntos. Massa también se intenta presentar como algo diferente, nuevo, renovador, acompañado siempre de una fuerte campaña publicitaria en su campaña. Los dos se muestran con una visión positiva y con la idea de mirar hacia adelante. Enfatizan en la idea de presentarse como renovadores y “otra forma de hacer política”. Ambos son jóvenes (alrededor de los 40 años), lo cual da la impresión de algo “nuevo”, distinto, pero detrás de todo ello se esconde un discurso de derecha, ejemplo de esto es el planteo que hace Lacalle sobre la necesidad de hacer cambios en la política de seguridad y bajar la edad de imputabilidad a los 16 años.
Por su parte, Pedro Bordaberry, candidato del Partido Colorado, se presenta como una combinación de renovación y experiencia, manteniendo también el discurso sobre lo renovador. Lo contradictorio es que tanto Lacalle Pou como Pedro Bordaberry son hijos de ex presidentes que se conocen por su ideología de derecha. Lacalle Pou es hijo del ex presidente Luis Alberto Lacalle quien gobernó en los años '90 y Pedro Bordaberry es hijo de Juan María Bordaberry quien mantuvo un gobierno dictatorial entre los años 1973 y 1976. Resulta entonces importante cuestionarse si estos candidatos presidenciales son realmente renovadores o bien continuadores y restauradores de ciertas políticas e ideas de derecha. De qué se trata esta nueva forma de hacer política que dicen poder llevar adelante? Cuestiones que estarán en debate para las próximas elecciones presidenciales que se llevarán a cabo en el mes de octubre.



sábado, 14 de junio de 2014

Nubarrones Sociales para Dilma

http://sur.infonews.com/notas/nubarrones-sociales-para-dilma


Nubarrones sociales para Dilma

Año 7. Edición número 317. Domingo 15 de Junio de 2014
Por
Ricardo Romero. Politólogo UBA/Unsam

Entrevista. Severo Salles. Profesor en la universidad nacional de México.

Empezó a rodar la brazuca y no son sólo jugadores e hinchas los que se dinamizan en Brasil, también se suman movimientos sociales que irrumpen en las calles. Desde clases sociales tradicionales como los trabajadores y campesinos, pasando por movimientos sociales como los indígenas o jóvenes reclamando un pasaje libre, el país verde-amarelo está viviendo una tormenta social que puede embarrar las canchas del Mundial e incluso cambiar el clima electoral de octubre.
Por eso, Miradas al Sur conversó con el Dr. Severo Salles, un profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México y especialista en Movimiento Sociales en América latina, quien presentó su libro La lucha de Clases en Brasilinvitado por el Instituto de Estudios en América Latina y el Caribe de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Con un andar parsimonioso, intrigado por el vendaval de afiches que nutre las paredes de las aulas, Severo abordó la situación de los distintos movimientos que componen la compleja trama de lucha social en Brasil.
–Prefiero hablar de “luchas”, pero pregunto: ¿cómo estudia la “lucha” de clases en Brasil?
–Sí, posiblemente. Esto viene de una concepción teórica y política que comprende que pese a las transformaciones existentes en el capitalismo, la lucha de clases existe, porque en una economía mercantil avanzada hay necesariamente confrontaciones de clases. A su vez, al hacer el estudio de la historia, a partir de la teoría y la política, en especial del marxismo, nos da que el impulso principal de los acontecimientos son las contradicciones entre las clases sociales. No es que la lucha de clases explique todo, pero los grandes sujetos políticos en la historia brasileña son las clases sociales. Y aunque estas contradicciones de clases no son totalmente visibles, sino no requerirían de las ciencias sociales, ellas se expresan a través de mediaciones, donde incluso muchas de esas luchas no son sociales, son luchas políticas como las de género o la cuestión ecológica.
–¿Cómo se están manifestando las clases sociales en Brasil?
–En Brasil tuvimos un período de auge de lucha de clases, que va desde aproximadamente 1968 hasta 1989 donde se marcó una fase de reflujo. Si bien al ser un país preponderantemente urbano existen manifestaciones y luchas importantes, pero recién en el 2013 tal vez empezó algo que pueda decirse como nuevo ascenso de las clases sociales, aunque aún no está consolidado, pero puede verse como una reanimización de la lucha social, de la lucha de clases.
–¿Usted plantea que existe un reflujo de la lucha de clases?
–Después de un período de más de 20 años de baja en la luchas de clases, con el gobierno de Dilma Rousseff, en junio del 2013, ocurrió lo que llamamos las Jornadas de Junio, que fueron manifestaciones simultáneas, llegando a realizarse en un día en 100 ciudades brasileñas, donde se calculan más de un millón y medio de personas en las calles. Su inicio fue el aumento del costo del pasaje de transporte, dispuesto por la Alcaldía de San Pablo, aceptado y negociado con los propietarios de las empresas de ómnibus, donde al movimiento Passe Livre, compuesto sobretodo de jóvenes que ya se habían manifestado en Bahía y en Minas Geraís, las autoridades del Estado y la Alcaldía determinaron que fuera reprimido, pero el Coronel encargado de esto se negó a cumplir esta orden, alegando que el movimiento era constitucional, y allí se entró en una dinámica de crecimiento, algo parecido a la Argentina de 2001, cuando el decreto del estado de sitio fue la gota que rebalsó el vaso, con las diferencias del caso; lo que ocurrió es que reprimieron el movimiento y disparó un movimiento muchísimo más grande.
–¿Este reflujo de la lucha tiene que ver con el gobierno del PT?
–Es que es verdad que con el gobierno del Partido dos Trabalhadores hubo programas sociales que promovieron una reducción muy considerable de la pobreza extrema, de 9 a 3 millones de personas, y el aumento real del salario mínimo durante la gestión de Lula fue de casi el 50%, pero ocurre que todo el servicio de salud pública es pésimo, una vergüenza lamentable; la escuela pública también está deplorable; y el transporte público está mucho peor, porque la gente tiene que salir a veces a las 4 de la mañana para llegar a su trabajo, porque muchos fueron desplazados de los centros de la ciudad hacia la periferia por los emprendimientos inmobiliarios. Por eso, la gente quiere salud, quiere educación, quiere transporte, o sea, derechos elementales. Y hay un espectro joven de la clase trabajadora, que tiene un trabajo precario sin estabilidad y en condiciones bastante paupérrimas, que fueron parte considerable de los manifestantes de junio.
–¿Están preocupados por qué va a pasar durante el Mundial?
–Nosotros no sabemos, no tenemos cómo prever cómo será. Pero es interesante observar la postura del MST (Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra), porque ellos dicen que las manifestaciones relacionadas con la Copa del Mundo tienen como motivación los gastos exagerados de la misma. Estadios realmente monumentales, entre ellos, dos, uno en el Estado de Amazonas y otro en el de Mato Grosso, donde no hay ligas de fútbol profesional. Por supuesto que esos gastos podrían haber encontrado un destino mucho mejor para los brasileños que la construcción de estos estadios. Incluso, si bien hay otro tipo de iniciativas económicas, que se supone tienen como objetivo mejorar las condiciones de infraestructura de los habitantes de las ciudades donde ocurre la Copa, la verdad es que no cambió mucho la situación en las mismas.
–¿El MST juega un rol preponderante, por qué?
–Es que en el campo existe una situación peculiar en Brasil, que al igual que en otros países de América latina, como Bolivia o Ecuador, la lucha social en el campo, en particular de los trabajadores campesinos sin tierra, son las que llevan la delantera en la lucha de clases en el país. Por la misma situación e historia en la que está la clase trabajadora urbana, ellos pueden llegar muy lejos, ellos mismos lo saben, en particular el MST, que luchan por un medio de producción que requieren para trabajar, que es la tierra. Son conscientes de que no son la vanguardia de todo el pueblo, de todos los trabajadores, pero que sí significan un ejemplo de organización y de relación con las bases, pero que además con la conciencia de que con la lucha en el campo no pueden resolver la contradicción de fondo en la sociedad, no pueden inaugurar una nueva era en la sociedad, porque para cambiar la correlación de fuerzas en el campo es necesario cambiar la correlación de fuerzas en toda la sociedad. No logra resolver las contradicciones de la sociedad en su conjunto, incluso el problema de la reforma agraria.
–¿Y cómo se da la confrontación en el campo?
–Confrontan con los grandes terratenientes, porque por la Constitución de 1988 de la República Federativa de Brasil, las tierras improductivas pueden ser afectadas a la reforma agraria, lo que ya es algo injusto porque sería más interesante afectar las mejores tierras; sin embargo es un artículo que nunca tuvo su reglamentación. Por eso, quienes tienen muchas tierras y tienen allí una vaca o un cocotero en una hectárea, se considera que esta tierra es productiva, y allí depende de la correlación de fuerzas del momento para que se las pueda conceder a la reforma agraria. No es un solo movimiento, pero el más grande es el MST, donde ellos luchan más que por la disputa parlamentaria por una ley de reforma agraria, en la organización de descendientes de campesinos, que fueron a la ciudad en busca de mejores condiciones y trabajo pero que ese sueño no se realizó y precisan volver al campo a luchar por la tierra. Se reúnen una 150 a 300 familias en las orillas de las carreteras y encuentran o definen determinadas tierras o propiedad que podrían ser clasificadas como una tierra improductiva, y así rompen la cerca y ocupan la tierra. Y de allí comienza una lucha pública para que se aplique la constitución y se proceda a la reasignación de la propiedad de la tierra. Así van haciendo la reforma agraria de apoco, y la verdad que así 500.000 familias ya obtuvieron sus tierras mediante la lucha.
–¿Qué rol está jugando la Central Única de Trabajadores?
–La CUT es del PT, del partido de gobierno, lo que no quiere decir que tenga una postura igual al mismo, porque tienen que articular también el apoyo de los sindicatos y de los trabajadores en las bases, y de acompañar incondicionalmente tendrían problemas por ahí. Sin embargo, si bien la CUT toma la iniciativa de apoyar diferentes manifestaciones y luchas sociales, pero de ahí a cuánto estimula a las mismas, allí queda en una situación dudosa, porque paga el precio de apoyar al PT en el Estado.
–¿Y el movimiento estudiantil qué rol juega?
–Si bien hay una movilización juvenil importante, sin embargo, el movimiento estudiantil que era un actor relevante antes del golpe de 1964 y su exterminio por parte de la Dictadura, con represión, persecución y muerte de dirigentes, este sujeto cambio totalmente. Recuerdo que un estudiante que agredió verbalmente a un decano fue encarcelado en base a la Ley de Seguridad Nacional! Lo cierto es que toda una generación padeció una dictadura de 21 años que debilitó al movimiento y que hoy no juega ese rol que tuvo en la historia de Brasil.

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OTRAS NOTAS

  • Con el logro de 400 mil familias ya asentadas que obtuvieron tierras propias en 24 Estados de Brasil en sus 27 años de existencia, el Movimiento de Trabajadores rurales sin Tierra (MST) es hoy uno de los principales actores sociales de referencia para la sociedad civil latinoamericana.
  • A la crisis parlamentaria y de gabinete se le suma la social. Esta semana, el Movimiento de los Sin Tierra y Vía Campesina se movilizaron hacia Brasilia, sede del gobierno federal, y marcharon por la Explanada de los Ministerios, en la principal avenida de esa ciudad que concentra a las oficinas de los principales poderes públicos. Unos 20 mil manifestantes se constituyeron en la primera marcha de masas contra la gestión de Dilma Rousseff.
  • Cícero Guedes dos Santos, un dirigente del Movimiento de los Trabajadores rurales Sin Tierra de Brasil (MST), fue asesinado en la madrugada del 25 de enero con más de diez tiros en la cabeza, en Campos dos Goytacazes, en el Estado de Río de Janeiro.
  • Así se lo hicieron saber a la presidenta Dilma, tras una Marcha grande que hicieron en medio del 6º Congreso celebrado en Brasilia, conmemorando también los 30 años de existencia...
    ¿Y es que acaso la presidenta no lo sabía, o es que no podía haberles recibido antes...?
  • Tierra sin hombres, hombres sin tierra: los mayores latifundios ocupan, y no todo el año, apenas dos personas por cada mil hectáreas. En los rancheríos, al borde de las estancias, se acumulan, miserables, las reservas siempre disponibles de mano de obra”, describió Eduardo Galeano en la primera edición de Las venas abiertas de América Latina, en 1971.
    En Brasil, según el censo de 2010, viven 190.732.694 habitantes. Cuatro millones de las familias pobres reciben la Bolsa Familia (un programa de apoyo económico del Ministerio de Desarrollo Social) para no morir de hambre.
  • Luis Andrango Cadena tiene 33 años, es un joven indígena kichwa, proviene de una comunidad indígena llamada Turucu, que significa “lugar húmedo” y que está ubicada en el cantón Cotacachi, provincia de Imbabura, al norte del país. Tiene un hijo de diez años y es viudo. Su padre es también originario de Turucu, es ecuatoriano; su madre es mexicana. Los padres se conocieron gracias a una beca de él para estudiar en México. Luis es el mayor de tres hermanos.



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